UN MUNDO POR DESCUBRIR

Blanca Martínez de Bedoya
¡Qué grato es un tiempo de lectura en silencio, la contemplación de un paisaje desde la cumbre de una montaña, una tertulia de sobremesa en la que se aprende de los mayores,…! Y ¡qué diferente del estilo de vida de nuestros jóvenes: telezaping, chateo, tumbing…!

Cuántas veces al plantearles a mis alumnas la visita a un museo, una conferencia de gran interés, una película de pensamiento…, y no coincidir con “sus expectativas”, su reacción inicial es: ¡qué rollo! Pero si se consigue captar su interés, ellas mismas van descubriendo un mundo desconocido y, por eso, más atractivo. El interés: desear acercarse a una realidad nueva. Ésta es la clave para despertar la “curiositas”, para apreciar la belleza del aprender.

Los jóvenes sienten un gran atractivo por convertirse, aunque sea durante un breve espacio de tiempo, en investigadores, arqueólogos, periodistas a la caza de la noticia, buscadores de tesoros…

Me gustaría hacer partícipes a los lectores de sontushijos de algunas experiencias con mis alumnas que han servido para tocarles la “fibra cultural”:
• Uso del diccionario y atlas como materiales complementarios en todas nuestras clases -Ciencias Sociales, Historia y Religión-.
√ Si aparece alguna palabra desconocida, jugamos a ver quién se acerca más a su significado a través del contexto.
√ Situamos siempre ciudades, ríos, montes, etc. en el atlas. Los países y sus capitales los repasamos mil y una veces, y les encanta descubrir, al leer un texto o una noticia en el periódico, que saben localizarlo sin acudir al atlas.
• Etimología de palabras
• Heráldica y origen de los apellidos. Más, si se trata del escudo de su familia o de sus apellidos.
• Iconografía
• Significado de gestos, colores litúrgicos, ornamentos… de la Santa Misa. De hecho, es el planteamiento que hace D. José Pedro Manglano en su libro de Pipa y la Misa.

Me imagino que los profesores de ciencias podrán poner otro tipo de ejemplos como la elaboración de bicharios, herbarios, o prácticas en el laboratorio de física y química.

A los padres os animo a que realicéis con vuestros hijos este tipo de actividades desde bien pequeños. Por ejemplo, una colección de sellos, de monedas, de soldaditos de plomo es una ocasión única para crear inquietudes. Hacer algunas etapas del Camino de Santiago: contar historias de peregrinos, visitar los monumentos de arte que jalonan el Camino, clasificar árboles o aves mientras se hace deporte y se contemplan el paisaje.

La mayor satisfacción en mi tarea docente es observar cómo, poco a poco, mis alumnas elaboran hipótesis de trabajo, despejan incógnitas, plantean cuestiones, llegan a sus propias conclusiones, entienden una realidad actual desde un hecho histórico,… y darme cuenta de ¡cómo están disfrutando!.

Una vez más se comprueba cómo verdad, bien y belleza forman una unidad intrínseca: tenemos UN MUNDO POR DESCUBRIR.

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