Tenerle manía

Los hechos tuvieron lugar hace un año, cuando el niño jugaba un partido de fútbol y no paró un penalti, y desde entonces comenzó a recibir amenazas e insultos por parte de algunos compañeros de escuela, según la denunciante
Los golpes parece ser que tenían lugar en un sitio apartado del patio y ante la denuncia del niño a los cuidadores, éstos le respondían que era “un quejica”. Dos de los supuestos atacantes tienen 12 años y el tercero, 13 y estudian sexto de Primaria. Durante todo el tiempo en el que supuestamente tuvieron lugar estos hechos, el niño “siempre tenía argumentos para justificar los moratones al tiempo que esgrimía cualquier excusa para ausentarse de clase, se le olvidaban los deberes o le costaba conciliar el sueño, entre otras reacciones”, dijo la madre.

Se denuncia un caso de acoso escolar por parte de tres alumnos del mismo centro, mayores que el hostigado, parece ser que tuvo su inicio hace dos años, pero la magnitud de las marcas observadas por su abuela el 24 de mayo desencadenaron la declaración por parte del pequeño de lo ocurrido durante todo este tiempo
La madre de la chica objeto de las amenazas, una adolescente de 15 años, fue quien denunció a la Ertzaintza que 14 jóvenes habían acudido hacia las 19.00 horas a su domicilio y, tras llamar a la menor por el interfono del portal, le instaron a que bajara a la calle, según publica ‘El Diario Vasco’. Ante la negativa de la menor a salir de su casa, los presuntos agresores la insultaron, momento en que la madre decidió intervenir, cogió el telefonillo y pidió a los chavales que la dejaran en paz, aunque éstos respondieron con nuevas amenazas contra la progenitora y contra su hijo menor, de 11 años, con frases como “vamos a dejar inválido a tu hermano” o “¿Qué, tu madre no anda bien? [tiene un problema de lumbago y ciática]? Pues la vamos a dejar peor”.
La madre de la menor presuntamente acosada opinó que “todo debe ser por un chico”, ya que desde el verano su hija está enemistada con otra compañera de colegio porque a ambas les gustaba el mismo chaval y su hija empezó a salir con él. Desde entonces, según agregó la madre, ha sufrido dos agresiones y su hijo menor no quiso ir el pasado viernes al colegio por miedo y el lunes tampoco quiso hacerlo y tuvo que ir acompañado de su hermana.

A los dos días, agresores – en libertad con cargos- y agredido volvían a clase. Hasta el viernes pasado, Jordi afirmó haber recibido dos amenazas de muerte y dejó de nuevo de ir a clase. El viernes pasado, afirman que otros dos alumnos amenazaron de muerte a su hijo si les ocurría algo a los tres compañeros – de 17, 18 y 19 años- que durante meses le han hecho la vida imposible
En varias ocasiones “alguno le taparon los ojos, haciendo la situación más vejatoria”. Se lo dijo a la tutora. La menor hacía todo lo posible para defenderse del acoso, sin éxito. La resolución detalla que “llegó a llevar puestas varias prendas de vestir” y a colgarse la mochila en clase para “protegerse”. El adolescente imputado amenazó a la menor con “rajarla” si contaba lo ocurrido, al tiempo que le demostraba su “desprecio” con frases como “no es que me guste, pero sé que te jode”. En junio de 2002, llegó a “cogerla del cuello en un pasillo” mientras le preguntaba “si se iba a chivar”
El caso de Jokin me hizo retroceder unos 8 años. Me encontré de nuevo en la escuela de mi pueblo, en mi clase de octavo de EGB y me volví a ver las piernas y los brazos llenos de moratones. Mi silla llena de escupitajos y oí los insultos que me han continuado atormentado desde entonces. Y es que yo creo que quienes hemos padecido las burlas, palizas,… en años de adolescencia no lo borramos. Son imágenes que ocultamos, que queremos cerrar en el último cajón de nuestra memoria, pero el cajón se vuelve a abrir ante situaciones como éstas.
Los padres de un niño de 13 años de Paterna (Valencia) han presentado una denuncia en la Comisaría de Policía de esta localidad informando del “acoso” a que es sometido su hijo por un grupo de escolares de su misma edad, de las Escuelas Profesionales la Salle, en la calle San Martín de Paterna. El menor ha sido agredido en varias ocasiones y en los últimos días había recibido mensajes en su correo electrónico con frases del tipo “te vas a cagar maricón” o “el lunes como te coja te mato”.
Tengo que salir escoltada y mirada por todos con risas y pitones (cadenas de moto) en las manos. El viernes, día 5 de Noviembre iba en mi moto con mi madre montada detrás, y dos motos con dos chicos en cada una, uno de ellos novio de J. G. y C. C. (amigo del novio), con pitones en la mano, y otros objetos que no vi por motivo de nervios. Nos siguieron hasta mi barrio.
Mi problema es J. G. y C. C. Son un chico y una chica de 15 años de edad que están en mi clase. Dicen que yo no les he hecho nada pero que mi cara les da asco. Y digo una cosa: me van a matar y esa gente va en serio.

El incidente surgió por una pelea entre la víctima y una compañera más pequeña, por un muchacho. Cuando comenzaron los insultos, las jóvenes comenzaron a incitar a la estudiante menor para que diera una lección a la otra. Luego rodearon a la víctima, amenazándola de muerte si al día siguiente iba a la escuela. La directora las pudo detener por algunos instantes, pero luego la agresión siguió.

“A menudo escucho que os referís al hombre que comete un delito como si no fuera uno de vosotros, como un extraño y un intruso en vuestro mundo… Mas yo os digo que de igual forma que ni una sola hoja se torna amarilla sin el conocimiento silencioso del árbol, tampoco el malvado puede hacer el
mal sin la oculta voluntad de todos vosotros”.

Palabras del escritor libanés Jalil Gigrán

Cualquier reproducción ha de citar la fuente www.acosomoral.org

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