Qué hacer cuando no hacemos nada Por Ana Veiga

El ocio infantil no es un término nuevo, aunque suele relegar los gustos de los padres a un segundo plano. Sin embargo, tras horas de trabajo dentro y fuera de casa, encontrar algo estimulante para uno mismo se convierte en una tarea complicada. Pero, ¿es posible hacer cosas por (y con) él?
Para alimentar la mente

1.- Cuentacuentos. “La oralidad te permite crear en el mismo instante que el público lo recibe, es una conexión no visible pero palpable”, dice Paula Carballeira, cuentacuentos y profesora de narración oral. Asegura que los cuentos acercan al pequeño a la narrativa de una forma natural. “Contar cuentos a tu hijo y compartir un mundo imaginario genera un vinculo que no he visto en ningún otro campo”, afirma Paula, “dos generaciones se unen en un mismo instante a través de una técnica ancestral como es contar historias”. Desde su compañía Berrabambám, ofrece cursos a adultos para que aprendan las técnicas que pueden enriquecer su historia. “Nuestras clases enriquecen la imaginación del niño y ayudan al padre a explorar sus recursos expresivos y emociones”, comenta Paula. Un viaje creativo en el que ambos crecen como personas. Leer libros infantiles puede ayudar a coger ideas. Sin embargo, un consejo para principiantes: no contéis una historia escrita para ser leída, sino para ser narrada; es más fácil encontrar la oralidad de un texto que ya ha sido escrito para ello.

Más info: www.berrobamban.com

2.- Teatro infantil. Fernando do Castro, actor, sabe lo que es generar intimidad con una multitud de niños. Insiste en que son “sólo 50” los que asisten a sus funciones infantiles pero pensar en captar la atención de todos ellos hace que el termino “sólo” demuestre la valentía y paciencia de Fernando. “Nuestras obras aportan un valor cultural al niño por el que los padres se muestran muy preocupados hoy en día; y esta preocupación creciente es algo nuevo. Ellos se sorprenden de cómo nos implicamos con la educación”. Ver uno de estos espectáculos permite conocer a más padres en la misma situación mientras los pequeños disfrutan de los 40 minutos que suele durar la obra.

Más info: MOTI (Muestra de Teatro Infantil)
motiourense@yahoo.es

3.- Ilustraciones. El crítico de literatura infantil y teórico de la ilustración, Miguel Vázquez Freire, resalta la importancia de las imágenes para forjar el gusto estético del pequeño y fomentar el del adulto. “Los buenos ilustradores aportan información que no está en el texto y, generalmente, son los niños quienes la perciben antes mientras los padres siguen su lectura”, comenta el escritor. “Los niños que crecen con esto están mas predispuestos a sumergirse en el disfrute de los valores plásticos”, explica.

Más info: www.agpi.es

4.- El mundo audiovisual. Bendito Pixar. La productora americana ha hecho que el cine infantil se convierta en universal. Largometrajes como Wall.e o Up apuestan por una belleza estética y una narrativa sencilla que esconde una complejidad sólo apreciable por el ojo adulto. Estas películas no sólo dan lecciones a los niños sino a las personas. ¿Y la televisión? Pocoyó es uno de los últimos descubrimientos aunque generalmente los fenómenos televisivos no suelen afectar a los padres, que dejan a los pequeños solos ante la pantalla. “No es problema del niño ni de la televisión sino de la forma en que la viven los padres”, afirma Vázquez Freire.

Más info: www.pixar.com

5.- Cantajuegos. Este espectáculo recomendado para niños de cero a tres años está también recomendado para padres. ¿En qué consiste? Para los pequeños, es un juego de estimulación con canciones y bailes, que les sirve de introducción al mundo audiovisual. Para los padres, es un recuerdo de las canciones de su propia infancia. Además, si te apetece disfrutar de tiempo a solas con tu niño, la productora Diver Music ha creado DVDs para practicar en casa las coreografías. Si prefieres compartir la experiencia, el espectáculo Cantajuegos –protagonizado por el grupo Encanto– estará de gira de Navidad por toda España a partir del 11 de diciembre.

Más info: www.cantajuego.com

Para relajar el cuerpo

6.- Reiki. No es un masaje aunque lo parece. El reiki pretende canalizar la energía universal a través del contacto físico con otra persona. “Todos los padres lo practican sin ser conscientes. Cuando al niño le duele la barriga, lo primero que hacemos es ponerle la mano encima. Instintivamente intentamos calmar ese dolor con el contacto”, dice Abelardo Arguedas, de Asociación Círculo Ávalon. En su escuela, preparan a los adultos para transmitir esa energía a cualquiera que les rodee, creando un estado mental de relajación. Esto ayuda al padre a afrontar el día a día y le permite transmitir a su hijo la importancia de la salud mental y su conexión con el bienestar corporal.

Más info: ASOCIACIÓN CÍRCULO ÁVALON, Pº Berlín 3, 2º C.

28943 Fuenlabrada (Madrid)
Libro “Compartiendo Reiki con los niños” de Nancy Anne Chappell

7.- Yoga. De rodillas, con los brazos extendidos, haciendo el puente… son algunas de las posturas aptas para bebés –siempre bajo consejo de profesionales–. La meditación que el yoga proporciona a los adultos no es la principal ventaja para los niños pero sí la flexibilidad y su introducción a estos ejercicios.

Incluso en países como Argentina se exploran combinaciones con otros elementos. Es el caso del wateryoga, combinando las funciones terapéuticas del yoga con el medio acuático.

Más info: info@yogamamasybebes.com

Para desahogar tensiones

8.- Ciclismo. Las bicicletas (no sólo) son para el verano. Ni tampoco están vetadas a los más pequeños. ¿La mejor opción? La nueva moda europea son los remolques infantiles –enganchados al sillín de la bici– para llevar a los niños bien protegidos mientras los mayores dan un paseo por la ciudad.

Más info: www.remolquesdebici.es

9.- Todos al parque. Pero no a cualquiera. La empresa Galopín –ganadora del premio a Elementos de Mobiliario para Espacios Públicos del gallego Concurso de Ideas do Foro da Madeira– ha creado un nuevo concepto de parque. Un ejemplo es Prometeo, situado en Oza (A Coruña), que propone un espacio de juego multigeneracional donde niños, jóvenes, adultos y ancianos puedan disfrutar al aire libre. Porque los abuelos no sólo sirven para cuidar a los pequeños ni los padres sólo para regañarles, sino para compartir lo más valioso que tenemos: el tiempo.

Más info: www.galopin.es

10.- En forma. Ponte una cinta de ejercicios o simplemente empieza a bailar con la másica que más te guste. Vuélvete loco/a. Es bueno que los padres sean padres pero, a veces, también es sano que dejen salir su lado mas infantil para relajarse y empatizar con el niño. Juega con él; no hay mejor risoterapia ni mejor gimnasia que la que compartas con tu hijo.

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