Prevención terciaria

En casos agudos o cronificados de bullying donde, por definición se da un desequilibrio importante de fuerzas, es necesario actuar con un procedimiento altamente estructurado que asegure, por un lado, que se va a poner fin a los actos de maltrato, y por el otro que la seguridad de la víctima queda garantizada.

Aunque no hay dos casos iguales y cada situación presente aspectos y necesidades diversas, de la misma manera que los recursos de que dispone cada persona y cada institución también son distintos, el procedimiento global de intervención tiene unos fundamentos:

Enfoque no culpabilizador es básico para afrontar cualquier situación de maltrato. Más que hacer énfasis en buscar el culpable debemos centrarnos en la resolución de la situación, buscar qué puede aportar o qué puede hacer cada uno y intentar llegar a unos pactos de convivencia. Esto no exime de la responsabilidad que pueda existir por el acto cometido.

Entrevistas individuales con los presuntos agresores y después con la presunta víctima. A veces conviene establecer posibles acuerdos de colaboración con las familias. Cuando se trata de un grupo contra una sola persona es muy eficaz aplicar el Shared Concern Method (SCm) de Anatol Pikas. Es un método de mediación terapéutica que va más allá de la mediación escolar*: trata de reindividualizar los miembros del grupo y devolverles su responsabilidad individual.

Intervención en el grupo de los alumnos implicados, dentro de las actividades de tutoría (mínimo de 4 a 6 sesiones), para tratar el fenómeno en su dimensión social, con el objetivo de mostrar el rechazo de los adultos por estas acciones, sensibilizar los alumnos de la gravedad de la situación, modificar los roles y los patrones de reacción frente a las situaciones de intimidación.

Seguimiento de los incidentes con registro escrito y encuestas repetidas para ver los cambios temporales de las conductas. Verificar que no continua la situación de maltrato.

* Cuando el desequilibrio de poder entre las partes es acusado, como en una situación de bullying, la mediación escolar no se puede aplicar, pero si la mediación terapéutica, que presenta diferencias significativas frente a la primera.

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