Ponerle en ridículo ante los demás

“Por ahí viene el maricón” o “eres un bragas de lata” son algunas de las expresiones que A y B han dirigido durante este tiempo a su víctima. Según la madre del acosado, principalmente B se ha encargado de poner a todos los alumnos del colegio en contra de su hijo, de modo que la burla y el aislamiento son generales.
No puedo salir a la pizarra pues se meten con mi altura y con mi cuerpo. Me han llegado a decir que apruebo por acostarme con el profe.
A mi me han amenazado, a mi y a mi hermana que solo tiene 7 años, me han escupido, me han pegado, me han puesto la trabanqueta, me han roto la ropa con un cutter, me han roto los deberes ¿y no puedo decir que las odio?, pues sí, me da el derecho lo que me esta pasando, las odio con todas mis fuerzas
“Sandra es una excelente estudiante de 15 años. En el segundo curso de la ESO, sus tres mejores amigas empezaron a mofarse de ella y a ridiculizarla delante de toda la clase llamándola “empollona”. Alguien le colocó el cartel de chivata diciendo que delató a sus tres amigas cuando el coche del director apareció lleno de insultos. Poco después, Sandra tuvo que ir a consulta de Psiquiatría”.
No puedo dar clase puesto que se sientan detrás y no me dejan escribir tranquila, ni concentrarme. Me han llegado a escupir en clase y me han tirado papelitos amenazantes, que tengo en mi casa guardados.
“Iba para contar lo que me pasaba: que me estaban pegando, riéndose de mí, insultándome, acosándome…, que siempre me hablaban como yo si fuera tonto, que me daban coscorrones en la nuca…, pero no me hacían caso, me sentía solo, indefenso, no tenía amigos, pero yo quería ir a clase y cogía fuerza porque tenía bastantes narices para eso, pero cuando llegaba al aula me derrumbaba de impotencia, rabia y frustración”.
Durante el periodo en el que estuve cursando 1º de BUP, fui victima de bullying por parte de determinado grupo de compañeros de curso. Obvervando el caso de Jokin, debo sentirme afortunado de que entre las burlas, humillaciones, bromas y constante acoso durante dicho año, no tuviera que sufrir agresiones físicas. Debo decir que de eso hace 15 años y aún así no puedo evitar rememorar en algunas ocasiones aquel año.

“A menudo escucho que os referís al hombre que comete un delito como si no fuera uno de vosotros, como un extraño y un intruso en vuestro mundo… Mas yo os digo que de igual forma que ni una sola hoja se torna amarilla sin el conocimiento silencioso del árbol, tampoco el malvado puede hacer el mal sin la oculta voluntad de todos vosotros”.

Palabras del escritor libanés Jalil Gigrán

Cualquier reproducción ha de citar la fuente www.acosomoral.org

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *