Odiarle sin razón

Al día siguiente le acompañé al instituto porque tenia miedo, y hablé con el jefe de estudios, me dijo que iban a tomar medidas y le iban a expulsar 4 días, por la paliza que le había dado a Mario, pero que como su padre trabaja fuera que no habían podido notificárselo todavía, por lo cual estaba en el instituto. Aquel día en el recreo, fue hacia Mario le dio un bofetón, y le dijo; que si llamaban a su padre y le expulsaban por su culpa, le iba a esperar en la salida, por lo que Mario fue a decírselo al jefe de estudios.

El padre de Mario fue a recogerle con un compañero de la oficina, entrando dentro, como bien le habían dicho, pero cuando salía por la puerta de entrada, estaba Ismail escondido detrás del muro, se abalanzó sobre Mario con una barra de hierro, abriéndole la cabeza, el padre de Mario como pudo, le quitó la barra de hierro, porque toda su obsesión era seguir dándole e intentó retenerle hasta que viniese la policía, pero al ver a Mario desplomado en el suelo, en un charco de sangre, le dijo a su compañero que le sujetase mientras él atendía a Mario. Pero Ismail se lió a golpes con el compañero, logrando escapar. Al día siguiente vinieron los compañeros a verle a casa, y nos dijeron que había ido Ismail al instituto llevando una navaja (Mariposa), y que había dicho; que hasta que no acabara con él no iba a parar. En este punto, y dado a la manera de actuar de este niño, que por cierto tiene 13 años…

Otra de las vejaciones a las que era sometido era colocarle bolígrafos en las orejas y, entre las torturas, la denuncia relata que los supuestos agresores quemaban plásticos y obligaban a la víctima de acoso escolar a colocar las manos encima.
Allí relató la última agresión que sufrió su hijo, esta vez, por una pedrada en la cara de la que todavía, un mes después, le queda un cardenal en el rostro.
Los acosos se han producido desde el primer día, tirándole bolas de papel en clase e insultándola. Y alcanzaron una dimensión superior el 24 de Septiembre en un recreo al ser amenazada e insultada la hermana pequeña y recibir una paliza con golpes en la cabeza y en la espalda la hermana mayor cuando quiso intervenir para que la dejara. La madre de las niñas habló con la otra madre, que no quiso colaborar (al parecer se trata de una familia problemática).
Todavía afectada, la madre recuerda la retahíla de insultos que tuvo una vez que soportar, por parte de la menor acosadora, del tipo: “Qué haces tóo el día en el instituto, peazo de… Que te voy a rajar. Que te voy a dar una patada en el… Que eres una vieja con 40 años en cada pata. Que te mato. Y la gorda esta que no vale para nada (en referencia a la hija)”.

El 28 de Septiembre, la madre y la hija pequeña fueron atacadas por la menor-acosadora con su grupo de amigos ante la puerta del Instituto cuando había ido a recogerla. Fue testigo directo la Jefa de Estudios. En medio del escándalo de insultos y voces, la menor agresora increpó igualmente a la Jefa de Estudios diciéndole: “Y que sepas tú que de la cancela para fuera hago lo que me da la gana”.

Las dos hermanas ya no volvieron a la escuela, pero la actitud de la menor agresora no cambió porque de nuevo fue con un grupo de apoyo (su novio entre ellos) a casa de esta familia para atacarles. Unos días más tarde la menor agresora fue sancionada con una expulsión de un mes. Las amigas de las niñas víctimas dejaron incluso de hablarles, apartándose por miedo de los padres a verlas involucradas en el conflicto con la agresora y su pandilla. Hay que señalar que la hermana mayor (4º de ESO) es un alumna de sobresalientes y nunca antes había tenido problema alguno con nadie. Ni siquiera sabe el motivo por el que fue perseguida y acosada por una compañera.

“Han sido tres años de angustias y sufrimiento. Por fin se ha hecho justicia con nuestra hija”. Pilar y Joaquín son los padres de la niña que durante siete meses fue víctima de acoso físico, psíquico y sexual por parte de un grupo de ocho compañeros de clase de segundo curso de ESO

“A menudo escucho que os referís al hombre que comete un delito como si no fuera uno de vosotros, como un extraño y un intruso en vuestro mundo… Mas yo os digo que de igual forma que ni una sola hoja se torna amarilla sin el conocimiento silencioso del árbol, tampoco el malvado puede hacer el
mal sin la oculta voluntad de todos vosotros”.

Palabras del escritor libanés Jalil Gigrán

Cualquier reproducción ha de citar la fuente www.acosomoral.org

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