Métodos para aprender idiomas

¿Cuánto tiempo es necesario para aprender un idioma?

La respuesta es diferente para cada persona pero, antes de nada, conviene asumir que será un proceso a largo plazo. Según los expertos, la clave es trazarse objetivos a corto plazo para ganar en motivación.

El profesor Richard Vaughan, experto en la enseñanza de idiomas, plantea el proceso de aprendizaje en tres fases:

Fase cualitativa, para afianzar un período donde hay que dotarse de las estructuras básicas del idioma. El objetivo es que el alumno adquiera un dominio oral con frases afirmativas, negativas e interrogativas en presente, pasado y futuro.
Una base consolidada nos permite entrar en una fase cuantitativa, en la que el alumno pueda comenzar a comunicarse en situaciones reales, perder el sentido del ridículo, y deshacerse del “mal hábito” de pensar en español y traducir. Para Vaughan esta fase es parecida a “adquirir horas de vuelo para un piloto”.
La última fase, de perfeccionamiento, sólo debe darse si el alumno ha superado con éxito la fase cuantitativa. Es el momento para buscar una mayor precisión oral ampliando nuestra gramática y vocabulario con nuevos términos, giros y expresiones.
¿Cuál es el mejor método de aprendizaje?

Existe una variada oferta de sistemas y técnicas para que nuestros hijos, pero dependerá en gran parte de la personalidad de nuestro hijo. De este modo, podemos escoger entre:

Centros multimedia, sin horarios prefijados y en que aprendes el idioma a tu ritmo mediante soporte informático.
Clases de idiomas tradicionales, método indicado para aquellas personas que tienen un horario académico o laboral estable y fijo. Su enseñanza se basa en clases presenciales con enseñanza oral y contacto directo entre profesor y alumno.
Escuela Oficial de Idiomas (EOI): las clases se imparten en centros públicos de enseñanzas de idiomas dependientes de las administraciones autonómicas. Su enseñanza puede ser presencial, libre o específica según las necesidades del alumno (traducción, destreza oral…).
Inmersión lingüística en un país extranjero durante una temporada para dominar la lengua en cuestión.
Cursos de autoformación que permiten a los alumnos estudiar por su cuenta, evaluar sus progresos mediante Cd’s y vídeos.
Idiomas on-line: sólo con la ayuda de un ordenador y un programa informático puedes aprender otra lengua sin salir de casa y a tu aire.
Adquisición frente aprendizaje
Cómo ya hemos visto los “niños son como esponjas” que ofrecen menos resistencia a “entender” mensajes sencillos en otros idiomas y a reproducirlos poco después. Según el coordinador TIC de la Escuela Oficial de Idiomas de Madrid, Jesús Maestro, es aconsejable “iniciar pronto a los niños en el conocimiento de otras lenguas porque aprenden muy bien contenidos de memoria mediante canciones y cuentos”.

Para Marisa Olga López, directora del Departamento de Idiomas de la Universidad Argentina de la Empresa, enseñar una lengua extranjera a los niños es radicalmente diferente a enseñarlo a los adultos. Los niños adquieren la lengua, los adultos la aprenden. ¿Dónde está la diferencia?

La adquisición de una lengua es un proceso natural, no guiado, mientras que aprender un idioma es un proceso guiado que responde a estrategias, sistemas y materiales de enseñanza.

José Luís Linaza, catedrático de Psicología Evolutiva y de la Educación, defiende que “los bebés empiezan a entender la lengua materna dentro de un contexto más comunicativo y menos formal, al contrario de lo que pasa cuando el aprendizaje es en edad adulta”.

¿Cómo aprender idiomas en edad infantil?
Los expertos en Psicología Evolutiva insisten que en edad preescolar los niños aprenden muy bien los contenidos de memoria a través de canciones, cuentos y juegos. A diferencia de los adultos, los pequeños no buscan saber cómo se escriben las palabras. Por eso, la clave pasa por hacer que nuestro hijo se divierta aprendiendo esa nueva lengua y tenga curiosidad para seguir “jugando”.

Los padres, también podemos poner nuestro granito de arena. Según el portal Bebesymas, podemos pedir canciones y rimas que el niño esté trabajando en el colegio y practicarlas con él.

Además, aconsejan leerle cuentos o ver películas infantiles en el idioma elegido para acostumbrarle a la pronunciación, o compartir nuevos juegos o canciones con nuestro hijo si conocemos el idioma.

Si queremos que aprendan un idioma y, a la vez, introducirles en las nuevas tecnologías también podemos visitar una serie de enlaces (“Aprende inglés con Pipo”, el “Mundo de Manu” o “PadresOK” ) donde nuestros hijos se divertirán aprendiendo.

La adquisición de una lengua es un proceso natural, no guiado, mientras que aprender un idioma es un proceso guiado que responde a estrategias, sistemas y materiales de enseñanza.

Método tradicional o multimedia

Llegado el momento, los padres decidimos que ya es hora que nuestro hijo aprenda un idioma extranjero. La irrupción de Internet y las nuevas tecnologías nos pueden hacer dudar entre las dos opciones: método tradicional o multimedia.

La filóloga inglesa Minnie Izaguirre se muestra partidaria de las clases tradicionales ya que dan lugar a una comunicación natural, de interacción social, donde los alumnos aprenden de las correcciones del profesor e indirectamente de las correcciones que les hacen a sus compañeros.

Minie Izaguirre se muestra crítica ante el aprendizaje multimedia (CD-ROM o programas informáticos) ya que se pierde la interacción alumno-profesor, aunque reconoce que es una buena herramienta fonética, ofrece libertad de horarios y ayuda a romper la rutina de las clases.

Por su parte, Carmen Ros, presidenta de la Asociación de Academias de Idiomas de la Comunidad Valenciana (ACEICOVA), defiende el aprendizaje convencional, en el que las nuevas tecnologías juegan un papel de complemento, un recurso didáctico más que puede utilizar el profesor para sus clases.

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