Meterse con él por ser diferente

En esta ocasión han sido los vecinos los que han alertado a las autoridades. Al parecer a la salida de las clases un grupo formado por entre 30 y 40 personas, entre alumnos, ex-alumnos, amigos y gente simplemente con ganas de buscar follón, han acorralado a un alumno del instituto.
El joven acosado, de origen ruso y que iba en ese momento acompañado por su madre, ha sufrido insultos, golpes e incluso han llegado a meterle debajo de un vehículo hasta que por fin, la presencia policial ha persuadido a los ‘matones’.
“La Fiscalía de Menores de Sevilla abrió una investigación contra varios alumnos de un instituto hispalense por intimidación contra un compañero de 16 años después de que éste se declarase homosexual, lo que le obligó a dejar el centro e, incluso, intentó suicidarse”.
La niña asistía a un colegio público de Hellín desde hacía seis años, donde estaba “totalmente integrada” y donde no había tenido ningún tipo de problema. Sin embargo, un día fue sacada en medio de la clase para que una estudiante de Psicología en prácticas le realizara un test y ahí empezaron las burlas y el “rechazo”, que se fue “extendiendo cada vez más”, por parte de algunos compañeros. “Al mismo sacarla de clase empezaron a mofarse de ella”, señaló el padre según el testimonio que le han ofrecido varios alumnos. Para algunos de los estudiantes, “quedaba que era una psicóloga” la que “estaba tratando” a la niña. Estas pruebas, realizadas sin consentimiento paterno– según consta en la sentencia– “desencadenaron un rechazo” y los compañeros “empezaron a verla como algo diferente, como si ella necesitara un tratamiento, y empezaron a rechazarla”.
En realidad yo también sufrí acoso escolar, aunque lo mío comparado con lo de Jokin también es una tontería. La cosa empezó en preescolar, donde yo era el único niño que llevaba gafas, además de que era débil y algo tímido. Entonces pues me excluian de jugar a fútbol, etc. Es mas, hasta que no acabé tercero de primaria no iba con nadie, era el chico que estaba solo en el patio de colegio, algunos de mis compañeros me pegaban.
Niños como D. y A., a quienes con sus nueve años de edad en un campamento de verano de elite, sus “compañeros” de vacaciones de mayor edad les sometían a toda clase de intimidaciones, amenazas y desprecios, simplemente porque el primero era del Real Madrid y el segundo gordito, es decir, porque les eran diferentes y eso les molestaba.
A pesar de tener una minusvalía del 47% por “inteligencia límite”, como él mismo reconoce, era uno de los que sacaba las mejores calificaciones del curso, “yo era el que más estudiaba, porque me gastaba dinero en desplazamientos al instituto y quería aprovecharlo”. José Carlos tampoco encontró apoyo en su familia. A los siete meses del acoso psicológico le comentó a su madre lo que ocurría y pensó que eran cosas de críos. “Cuando insistí, ella llamó por teléfono y habló con un representante del Consejo Escolar y le dijo que yo era muy malo, contestón, que lo que contaba era mentira, se cubrían unos a otros y mi madre no me apoyó”. Afirma que se sentía indefenso, solo y como si fuera un apestado. Seis años después de vivir en un infierno diario de insultos, descalificaciones, soledad, marginación, collejas constantes en la nuca por parte de sus compañeros en la soledad más absoluta ya que no encontró apoyo en nadie -ni docentes ni familiares-, José Carlos se ha atrevido a dar a conocer el calvario que un día tras otro tuvo que soportar para hacer realidad uno de sus sueños: obtener el título del módulo de formación profesional como técnico en carrocería, chapa y pintura.
Hola, soy nueva en el foro. Lo descubrí hace poco, porque yo también soy una víctima del acoso escolar y estoy pasando un duro trance por ello. Por eso quería contar mi caso en esta sección, tras ver que otras personas ya se han atrevido. Yo de pequeña era una niña extrovertida, pero ya desde entonces tenía algo de diferente, pues era la empollona de mi clase. Mis compañeros eran muy creídos y los más populares ponían normas a veces injustas. Yo cuando estaba en mi colegio sólo tenía una amiga. Pero la perdí cuando me acerqué a estos chicos para ser más popular y que no se metieran más conmigo.

Un estudiante de origen ruso que vive actualmente en Albal con una familia de acogida fue asaltado el pasado martes a la salida de su instituto y golpeado por un grupo de tres compañeros del centro. La madre de acogida, que denunció los hechos ante la dirección del centro y el juzgado, señaló que el menor sufría diversas contusiones debido a las agresiones. Al parecer, el menor agredido se negó a dar cigarrillos a un grupo de estudiantes que le pidieron y que eran conocidos en el centro por algunas fechorías. Estos alumnos esperaron al estudiante ruso a la salida y tras ponerle la zancadilla le agredieron.

Cualquier reproducción ha de citar la fuente www.acosomoral.org

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