Meterse con él para hacerle llorar

Su calvario diario comienza en el viaje en autobús, uno de los paraísos para los bullys, lejos del control de los profesores. Durante una temporada el acoso fue tal que su familia se vio obligada a llevarlo en coche al colegio. Javi no era la única víctima. La habían tomado con él y con una niña que sobrepasaba los cánones de peso socialmente establecidos para su edad. A veces los sujetaban y no les dejaban abandonar el vehículo hasta varias paradas después, especialmente los días de lluvia en los que les resultaba entretenido reírse mientras se empapaban. Otras los insultaban y les gritaban desde las ventanillas, a ellos e incluso a la abuela que los iba a buscar. Pero un día los acosadores se pasaron de la raya. Javi llegó a casa y le pidió a su madre que lo acompañase a hablar con el director. “Me escupieron todo por encima, ¡no me toques!”, le dijo entre lágrimas y sin poder ocultar una enorme mueca de asco.
Se denuncia el acoso que estaba sufriendo su hijo de ocho años todos los días a la salida del colegio por parte de otro menor, de 14 años, “que no va al colegio y que se dedica a tirarle piedras y a pegarle unos días solo y otros en grupo”.
La violencia adquiere formas tan retorcidas como la grabación en móvil para su posterior difusión. Es lo que le ocurrió a otro menor valenciano de 14 años que en noviembre pasado recibió puñetazos, golpes y patadas por todo el cuerpo hasta el extremo de acabar ingresado en urgencias. Paliza que recibió mientras un compañero grababa cómo lloraba y pedía auxilio.
‘Bullying’ Una adolescente de 14 años de Coslada fue agredida en Ciudad Lineal por varios ex compañeros de clase, que la dejaron maniatada en un parque durante horas, hasta que una vecina la encontró de madrugada, según la denuncia de sus padres. La niña, quien según el informe forense sufrió desgarros y hematomas, aún no ha asimilado lo ocurrido. Además de ser violada, la dejaron amordazada y atada a una farola de un parque. Ambos menores, según el padre, llevaban años acosándola y por ello decidió sacarla del instituto en que estudiaba y llevarla a otro colegio.
De acuerdo con la resolución del juzgado, las agresiones físicas, psíquicas y sexuales continuadas a la menor partieron de un grupo de compañeros de clase, aunque la Fiscalía de Menores sólo acusó al “cabecilla”. En la sentencia se recoge que el grupo de agresores, entre los que se encuentra el condenado, que entonces tenía 14 años, “ultrajaron a la menor, escupiéndola, golpeándola y tocándole los pechos, las nalgas y los genitales”.
Estábamos en clase, con una profesora de guardia, entonces 4 compañeros (uno de ellos era con el que iba habitualmente) me empezaron a mover la mesa, la silla, la cartera, etc. Todo jodiéndome y yo sin poder evitarlo. Total, que la profesora cogió y me hechó a mi de clase con la mesa, la silla y con todo, salí muy humillado, al cabo del tiempo el que salía conmigo dijo “profesora, que hemos sido nosotros” y la profesora dijo, “pobrecillo, ¿como le hacéis esto?”, total, que volví a entrar y creo que fueron un par de minutos los que pasaron desde que entré a clase hasta que rompí a llorar. Fué una experiencia muy humillante para mi aunque mis compañeros la veían como graciosa
Su reacción fue pegarme con un palo en la nuca, en pleno recreo , había gente mirando… y NADIE en ese momento hizo nada por mí. Terminó el recreo, y una compañera mía me dijo que se lo dijera a alguien, yo le contesté que no, y la reaccion de ella fue decirme: Mira como te ha puesto! A mi me dio un ataque de llanto, la profesora se dio cuenta y bajé a direccion donde conté mi historia

“A menudo escucho que os referís al hombre que comete un delito como si no fuera uno de vosotros, como un extraño y un intruso en vuestro mundo… Mas yo os digo que de igual forma que ni una sola hoja se torna amarilla sin el conocimiento silencioso del árbol, tampoco el malvado puede hacer el mal sin la oculta voluntad de todos vosotros”.

Palabras del escritor libanés Jalil Gigrán

Cualquier reproducción ha de citar la fuente www.acosomoral.org

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