LOS PADRES ANTE LA ORIENTACIÓN PROFESIONAL DE SUS HIJOS

Lucía Fernández
¿Qué puedo hacer yo para ayudar a mi hijo a que elija bien la carrera y no se equivoque?. Seguramente esta es la pregunta que se hacen en algún momento los padres de un alumno de 4º ESO.

Y es que sus hijos se encuentran ante un panorama un tanto desconcertante. Por un lado asignaturas obligatorias y optativas, posteriormente modalidades de Bachillerato y finalmente el acceso a una carrera universitaria. Muchas decisiones para unos adolescentes que aun siendo capaces de cualquier reto con su apasionamiento característico, se muestran a la vez inseguros e inquietos.

¿Qué desean los padres para sus hijos? ¿Sólo éxito profesional?

Ciertamente desean un trabajo profesional que potencie la personalidad de su hijo y con el que aporte lo mejor de si mismo a la sociedad en la que vive. Los padres son los que mejor conocen a sus hijos, de ahí el papel fundamental que tienen los padres para orientar a sus hijos en sus estudios y acompañarles en la decisión que tomen.

No sólo eso, además son los primeros en aportar a sus hijos sus experiencias académicas, dificultades profesionales, su punto de vista del mundo laboral y asimismo, serán los primeros en recibir las dudas de sus hijos, las indecisiones y preferencias que tienen para unas u otras opciones.

Conviene no olvidar que sus orientaciones o consejos deben estar dirigidos hacia el camino que mejor conjugue lo que mejor hacen y lo que más les gusta. Los dos aspectos son importantes, pero sobretodo, lo que les guste. El esfuerzo y la ilusión suplen en muchos casos, deficiencias y dificultades, que por otro lado, siempre habrá. Es muy necesario que los hijos reciban las indicaciones de sus padres con optimismo, siendo muy positivos, resaltando los talentos o capacidades reales que cada hijo tiene.

Pero son los hijos los que tienen que elegir, tanto si aciertan como si se equivocan. Es la única manera de poder exigirles responsabilidad en lo que han elegido. Puesto que sólo hay responsabilidad cuando hay libertad. ¿Cómo esforzarse en algo que no gusta y ni siquiera han elegido con convicción? Además, la elección de los estudios universitarios es una opción entre muchas, no la única. Por eso, conviene hacerles ver que son ellos los protagonistas de su futuro. De ellos, como personas, dependerá su éxito profesional, no tanto de la carrera que elijan.

En definitiva, si lo que más desean unos padres es tener a sus hijos felices, disfrutando en lo que elijan, enseñémosles desde casa y el colegio lo que supone el sacrificio, el esfuerzo, rectificar y superarse a uno mismo con alegría.

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