Los menores en la Red: perfiles, comportamientos, usos y hábitos

El imparable ascenso en el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), y en especial Internet, es sin duda el factor de cambio social más relevante de nuestros días. Los niños y jóvenes que han crecido simultáneamente al desarrollo de las TIC han hecho de Internet su territorio natural. Para los padres, el debate se centra en buscar el equilibrio entre dos posturas complementarias: los que ven Internet como una extraordinaria herramienta educativa y los que temen los riesgos que la Red lleva consigo.
Según las últimas encuestas del Instituto Nacional de Estadística (INE), más de la mitad de los hogares españoles (51,60%) ya disponen de al menos un ordenador personal, y más de uno de cada tres (33,93%) dispone de conexión a Internet. Además, en los últimos dos años se ha experimentado en España un aumento espectacular en el número de viviendas que disponen de conexión de banda ancha, lo que facilita el acceso a un mayor y más diverso número de contenidos de todo tipo.

La evolución en los datos sobre el uso que los niños de 10 a 14 años hacen de la tecnología pone de manifiesto que son los jóvenes los que hacen un mayor uso de Internet, con porcentajes cada vez más superiores a la media de la población española. Dos apuntes inciden en la conclusión de que Internet es ya una realidad al alcance de casi todos los menores: según un estudio de la Fundación Auna, la práctica totalidad de las escuelas españolas (94%) tienen acceso a Internet, y el principal motivo de compra de un ordenador personal y de suscripción a Internet en las familias es la educación de los hijos.

La perspectiva que trazan estas estadísticas obliga a conducir cualquier debate público sobre la educación de los niños y jóvenes en torno a la presencia y el papel de Internet en sus vidas, y en especial, acerca de cuáles son las principales ventajas e inconvenientes derivados de su uso.

Oportunidades y riesgos para las familias

La posibilidad de que los menores accedan a contenidos inadecuados a través de Internet es una preocupación lícita de padres y educadores. No obstante, cabe huir de las actitudes reticentes respecto a Internet, ya que la solución no pasa en ningún caso por prohibir el acceso de los niños a la Red, sino más bien por fomentar un uso responsable de la misma.

La existencia de contenidos inapropiados en la Red es incuestionable, pero es igualmente cierto que a menudo se exagera –en ocasiones, a través de los propios medios de comunicación tradicionales- el carácter nocivo de Internet.
Las oportunidades que brinda el ciberespacio son casi ilimitadas: combate la desigualdad de las clases sociales al permitir el acceso universal a la información, contribuye al intercambio cultural, es un elemento integrador para las personas con discapacidad, es una puerta abierta a todo tipo de conocimiento, multiplica las posibilidades de ocio y sobretodo, es un elemento clave en la educación. No en vano, numerosas investigaciones demuestran que los estudiantes que muestran una mayor habilidad en el manejo de Internet obtienen mejores resultados académicos que aquellos que acceden a la Red sólo a través de la escuela. Además, Internet representa una oportunidad extraordinaria para los padres, ya que les permite involucrarse en la educación de sus hijos y compartir con ellos todo tipo de actividades de formación y ocio.

En general, la percepción que tienen los padres de la relación de sus hijos con la Red es contradictoria: por un lado, les ven como “los expertos de la casa” en las nuevas tecnologías, ya que en el caso de las TIC, son los más jóvenes los que superan en conocimiento a los mayores. A esta coyuntura se la denomina “brecha digital”, y hace referencia a la distancia que separa a ciertos grupos –por ejemplo, los hijos menores y sus padres- según su capacidad para utilizar las TIC de forma eficaz, debido a los distintos niveles de alfabetización y capacidad tecnológica; pero al mismo tiempo, a los padres les preocupa la vulnerabilidad de los menores ante los peligros potenciales que pueden derivar del uso de Internet.

Internet representa una oportunidad extraordinaria para los padres, ya que les permite involucrarse en la educación de sus hijos y compartir con ellos todo tipo de actividades de formación y ocio.

Sin duda, el riesgo existe y es necesario afrontar el reto de minimizar los daños que los contenidos inadecuados puedan ocasionar en los niños, pero hay que saber que éstos se limitan a una ínfima parte de los materiales que se encuentran en Internet: el acceso a documentos de carácter pornográfico, violento o xenófobo, la interacción, mediante los servicios de mensajería, con desconocidos y delincuentes virtuales y la adicción a la Red son los más comunes y, a la vez, lo más temidos por los padres. Algunas instituciones, como la Asociación Española de Madres y Padres Internautas (AEMPI), ofrecen orientación destinada a los padres y a los propios menores sobre navegación segura, cuestión que se abordará con más detalle en los siguientes bloques de este reportaje.

Actitudes de los niños y de los adultos frente a Internet
El análisis de la relación con las TIC en el hogar “Infancia y Adolescencia en la Sociedad de la Información”, publicado por el Observatorio de la Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información en junio de 2005, pone de manifiesto que la actitud de los niños y jóvenes de hasta 17 años hacia las nuevas tecnologías es más favorable que la de los adultos.

Algunas de las conclusiones que se extraen de este estudio se refieren a la divergencia de opiniones entre ambos grupos en cuestiones relativas al rol que Internet tiene y tendrá en la educación:

Los niños y los adultos valoran de manera muy similar la importancia que tendrá el conocimiento de las TIC en la educación.

La percepción de Internet como una herramienta que tiene más desventajas que ventajas es tres décimas mayor entre los adultos que entre el grupo de los menores.

Los niños ven las TIC como herramientas de ayuda en el desarrollo personal; los adultos están ligeramente menos de acuerdo en esa afirmación

La mayor desigualdad de opiniones entre menores y adultos (casi cinco puntos de diferencia) se refiere a la incidencia de Internet en la comunicación: es significativamente mayor la cantidad de adultos que consideran que las TIC hacen que la gente se comunique menos.

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