LOS HÁBITOS DEL SUEÑO Y DE LA HIGIENE EN LOS NIÑOS PEQUEÑOS

Ines Camiruaga
EL HÁBITO DEL SUEÑO

¿Cómo debemos actuar?

El niño debe iniciar el sueño sólo y asociar este acto a unos elementos que permanecen; cuna, chupete, osito y los demás adornos de su habitación. No se debe quitar nada que este presente en el momento de acostar al niño. Es un gran error dormirle en brazos, acunarle, cantarle cuando va a dormir porque esos elementos no van a seguir con él durante el sueño. Ya que si se despierta y no los encuentra llorará porque hemos condicionado su sueño a esos elementos.

Los niños que duermen mal puede ser debido a dos motivos; problemas propios del sueño o los generados por tres factores: el psíquico, el orgánico y el ambiental. Para que nos entendamos mejor, para dormir bien hacen falta tres cosas; la conciencia tranquila, (psíquico), el estómago ligero, (orgánico), y los pies calientes, (temperatura ambiental).

También existen los insomnios idiomáticos que no se conoce su causa. Es cuando oímos decir “su padre también era así…”

Para ir a la cama deberíamos tener un ritual nocturno. Es importante mantener siempre el mismo horario y ser inflexibles ante sus caprichos. Procurar hacerlo en el mismo orden porque le proporciona al niño seguridad. Pongamos un ejemplo; buscar su pijama, ducharlo, ponerle el pijama, cenar y rezar o leerle un cuento y a dormir.

Aspectos importantes a tener en cuenta :
– Se ha de cenar pronto.
– Avisarle con 30 minutos de antelación para que vaya terminando de jugar.
– Ser persistentes y pacientes.
– Evitar las actividades demasiado movidas a última hora.
– Hacer la hora de ir a la cama placentera y proporcionarle caricias, besos…

Los hábitos incorrectos adquiridos desde la infancia lo llamamos mala higiene del sueño.

Recomendamos como recurso práctico a la hora de ayudar a descansar mejor a nuestros pequeños la lectura de “Duérmete niño” de Sylvia de Stivill y Eduard Bejar.

EL HÁBITO DE LA HIGIENE:

Respecto a este habito durante este periodo nos comprende trabajar con los niños el control de esfínteres.

El control de esfínteres no se aprende, se adquiere cuando el niño esta maduro para ello. Es un proceso lento que lleva mucho tiempo.

Intentarán controlar entre los 2 ½ y 3 años. Pueden empezar a darse cuenta cuando tienen sucio el pañal e incluso a saber “ cuando se lo están haciendo”. Esto es un lento proceso que puede llevar alrededor de 2 años más desembocando en el control de esfínteres.

Aunque el niño controle esfínteres durante el día pueden pasar aún muchos meses más hasta poder hacerlo por la noche. Después de varias noches con el pañal seco el bebe esta listo para dormir sin él.

A la hora de pensar en esto, es importante tener en cuenta que:
– El niño debe saber exactamente qué esta ocurriendo, qué se espera de él. ( como hace tiempo que no mojas el pañal…probamos a dormir si él?…si no quieres, lo haremos más adelante…).
– Este proceso no es lineal, habrá avances y retrocesos y debe ser lo esperable.
– Como ocurre en otros hábitos el reforzamiento positivo es muy beneficioso.

– Recordar que no depende de que se acuerde sino que el niño debe estar maduro.

Se puede decir que somos los adultos los que debemos tener paciencia suficiente como para esperar a que sean ellos quienes nos indiquen el camino a seguir.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *