LA IMPORTANCIA DE LAS TUTORÍAS EN LA EDUCACIÓN INFANTIL

Pilar Susperregui
Dentro de las relaciones sociales que se dan en un Centro de Educación Infantil, es la de las familias la que más importancia tiene. Esta relación es fundamental por ser ambas dos realidades educativas que para poder complementarse, deben de ir siempre en consonancia.

Antes de adentrarme en el tema, quisiera plantear una serie de cuestiones que pueden ser interesantes tenerlas en cuenta tanto para los padres como para los profesores.

Cabría preguntarse por tanto: ¿Nos consideramos los padres los verdaderos protagonistas en la educación de los hijos? ¿Tenemos claro lo que queremos para ellos (criterios de educación)? ¿Cómo lo vamos a educar? ¿Elegimos el colegio en función de las intenciones educativas? ¿Vamos a las entrevistas a encontrar apoyo y aunar esfuerzos con el tutor? ¿Somos conscientes de que los objetivos es tarea común entre padres y profesores? ¿Se percibe en las entrevistas un clima de diálogo o cada uno va a soltar su speech?

Si valoramos cada una de estas cuestiones, estaremos dando un paso hacia adelante en la mejora de nuestras intenciones y disposiciones.

Está claro que son los padres los primeros y principales educadores en la educación de sus hijos y por tanto los verdaderos protagonistas.

Por otro lado, cuando unos padres tienen muy claro lo que quieren para sus hijos, precisamente porque es lo que más valoran en su vida, buscarán el colegio que más se adecue a sus mismos criterios educativos.

Esta coherencia es básica porque el colegio será el apoyo que necesiten en su misión educadora. Es decir, cuanto más coinciden los criterios de educación, mayor es la eficacia en la labor educativa. El beneficio es mutuo porque los profesores también ven reforzada su labor desde la familia.

Pero a lo que nos lleva el tema es a preguntarnos: ¿Por qué hacemos entrevistas? ¿Nos sirven de algo?

La manera más propicia y directa de conocerse entre sí es a través de las tutorías o entrevistas. Las entrevistas son muy importantes porque suscitan la situación idónea para intercambiar información más en profundidad a cerca del alumno, y surja así una búsqueda de soluciones o estrategias ante las situaciones educativas que se presenten.

Esta coordinación entre escuela y familia es fundamental para el desarrollo de los niños, por lo que conviene que la relación entre ambos sea continua.

Fijar una a comienzos de curso es lo más idóneo; así se da una primera toma de contacto y se valora sobre todo cómo se adapta a su nueva situación y desde dónde parte el niño. Posteriormente, otra por trimestre, donde se tratará cómo va su desarrollo y evolución a mitad y a final de curso respectivamente.

Pero realmente, ¿de qué se habla en las entrevistas? ¿Las preparamos con antelación? ¿Analizamos cada uno de los aspectos que forman la persona?

Para hacer bien una entrevista, entre otras cosas, habrá que planificarla; esto requiere una preparación y análisis previos.

Puedo afirmar que la observación de forma continuada y a nivel individual, es una de las mejores herramientas de las que se sirve el profesorado en la educación infantil.

Toda esta recogida de información, es la que nos da las pautas para un posterior análisis. Este cambio de impresiones con el resto de profesores, es clave a la hora de preparar el guión de la entrevista.

En el guión se reflejan aspectos como relaciones sociales, hábitos, el grado de atención y participación en las actividades, expresión-comunicación, todo lo que concierne al movimiento y control corporal…etc, así como todo aquello que nos llame la atención en una situación dada.

Los padres además contrastarán cómo es su realidad educativa en el ámbito familiar y podrán sugerir cualquier indicación que les parezca oportuno. Entre ambos, lo más eficaz será fijar unas metas con una serie de pautas para tratar de ir superando los puntos débiles que se detecten.

Si de verdad se desea que la entrevista sea efectiva, considero de gran relevancia que desde los dos ámbitos familia-colegio, se pongan manos a la obra, en la estrategia escogida.

Respecto a los contenidos de las entrevistas, quisiera añadir algo a lo que hoy día se tiende a olvidar. La educación va mucho más allá de la mera instrucción, del hecho de recibir unos conocimientos. En la educación integral de la persona, se incluye además del rendimiento escolar, una formación espiritual donde lo trascendental, como la educación en virtudes (sinceridad, alegría, generosidad…etc), va consolidando al ser.

Es evidente que los verdaderos valores se arraigan en la vida familiar, cuando se ven hechos vida primeramente en los padres, siendo un constante estímulo para los hijos, pero esto también debe tener su continuidad en la escuela.

De aquí se puede llegar a la conclusión, de que la educación individualizada es posible en nuestro modelo educativo, porque detrás de cada alumno hay un ser que le hace único, con una familia por detrás que le ampara, un entorno y unas circunstancias que lo diferencian del resto.

Para concluir, animo desde aquí a que padres y tutores acudamos a las entrevistas con objetividad y sencillez, resaltando sin miedo los puntos fuertes y débiles de los niños, y así nos involucremos de lleno mutuamente en esta maravillosa tarea de asentar las bases en la educación y formar de las futuras generaciones.

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