LA AMISTAD EN LA ADOLESCENCIA. María Arzua Azurmendi.

La amistad es una relación afectiva entre dos o más personas donde se busca confianza, consuelo, amor y respeto a lo largo de las diferentes etapas de la vida y en diferentes grados de importancia.

La amistad es un valor universal, sin el cual una persona difícilmente puede desarrollarse en su totalidad.

Nuestros hijos adolescentes necesitan más que en ninguna etapa de la vida alguien de edad similar con quien poder compartir problemas, alegrías y las dudas que les surgen continuamente. Cuando un adolescente por diversos motivos se encuentra sin amigos tiende a sentirse infeliz y además puede llegar a mostrar un bajo rendimiento escolar así como una baja autoestima.

Los amigos en la adolescencia han de ser personas que como ellos vean sus mismos problemas y tengan las mismas inquietudes. Por ello recordemos que no valen un padre o una madre como amigos, ya que estos aunque con inmenso cariño y paciencia deben estar investidos de autoridad aunque no la pretendan, evitemos ser “colegas“ de nuestros hijos.

Los estudios de varios psicólogos entre ellos Thomas Berdnt acerca de la importancia de la amistad en la adolescencia, demuestran que los amigos sin lugar a dudas ejercen mucha influencia sobre las actitudes y comportamientos de nuestros hijos adolescentes, sin embargo los amigos jamás nos reemplazan a nosotros los padres. Somos nosotros por tanto quienes más influimos en la vida de nuestros hijos y es por ello que nuestra labor cobra especial importancia en esta delicada etapa de formación de carácter que es la adolescencia.

Algunas pautas tales como tratar de conocer bien a los amigos de nuestros hijos desde edades tempranas invitándolos a frecuentar nuestra casa o por otro lado el simple hecho de conocer a los padres y el entorno de los amigos de nuestros hijos, puede resultarnos de gran ayuda a la hora de acompañarles en el proceso de la elección de buenas compañías.

Los niños de todas las edades necesitan sentir que encajan en su vida social, que están en su ambiente.

Al llegar a la adolescencia la necesidad de ser “parte del grupo” es más fuerte aún. Las amistades se estrechan y son más importantes ya que ayudan a determinar quienes son y a donde van.

Fomentemos en nuestros hijos las relaciones sociales enseñándoles como conocerse bien para conocer mejor y así elegir con acierto sus amistades.

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