José Mañanet Vives, gigante del espíritu

Hoy, día 16, la Iglesia celebra la fiesta del Beato José Mañanet, un gigante del espíritu y de la pedagogía cristiana. El Padre Mañanet pertenece al número de esos grandes santos fundadores, del siglo XIX, que supieron responder a los retos de una sociedad fuertemente afectada por la revolución industrial, con graves problemas sociales que ponían en evidencia a una cultura que trataba de construir un mundo al margen de la fe. La respuesta de la Iglesia de entonces, con hombres como el padre Mañanet, que hicieron desplegar en medio de la sociedad la fuerza humanizadora del Evangelio, es para la Iglesia de hoy motivo de gratitud y de estímulo

Firma autógrafa
del beato José Mañanet José Mañanet nació en Tremp (Lérida) el 7 de enero de 1833. Era el menor de nueve hermanos. Terminado el último curso de Retórica y Humanidades en Barbastro se trasladó a Lérida para estudiar Filosofía. Allí maduró su vocación sacerdotal y el 9 de abril de 1859, fue ordenado sacerdote.
A lo largo de su vida sacerdotal siempre estuvo al servicio de los pobres y humildes. Le agradaba especialmente compartir con ellos sus penas y alegrías. Trabajaba tanto que su obispo tuvo que advertirle en una de sus cartas: «Sé que te estás matando y trabajas demasiado. Por eso te aconsejo que procures moderar tu celo, pues pronto perderás la salud si continúas con ese tren de vida durante más tiempo». En su respuesta, Mañanet afirmaba: «Sí, me esfuerzo para convertirme en vaso fuerte. Trabajo tanto como puedo para la gloria de Dios y bien del prójimo, pero me parece tan insignificante mi trabajo que frecuentemente me reprende la conciencia como si nada hiciera».

Algunos de los primeros hermanos de la Congregación
de los Hijos de la Sagrada Familia,
durante una excursión campestre en 1937Desde que llegó a la Seo de Urgell, en octubre de 1853, hasta mayo de 1865, trabajó al servicio del obispo en las tareas administrativas y de gobierno de la diócesis. En 1863 le presentó a su obispo un esbozo del Reglamento para la comunidad de hombres que pensaba organizar con el título: «Hijos de la Sagrada Familia de Jesús, María y José». El obispo le autorizó para que iniciara la obra.
En enero de 1864 alquiló los bajos de una casa en Tremp y allí nació la nueva Congregación, bajo la protección de la Familia de Nazaret, con la intuición certera de la necesidad de fortalecer la vida familiar en una sociedad cuya célula principal empezaba a entrar en seria crisis. Sabía bien que sólo abriéndose a Dios, la familia podía encontrarse a sí misma.
La inquietud apostólica del padre Mañanet y su honda preocupación por el futuro de la familia, le llevaron , en 1874, a fundar también la rama femenina del Instituto, la Congregación de las «Hijas de la Sagrada Familia de Jesús, María y José».

Colegio Padre Mañanet, inaugurado en 1980,
en Alcobendas (Madrid)El padre Mañanet, en su calidad de fundador y, a partir de 1896, como primer Superior general, atendió infatigablemente todos los centros de interés del Instituto, especialmente la formación de los religiosos, la aprobación canónica de las Constituciones y la expansión del Instituto.
A partir de 1877 estableció la casa de formación en Sant Andreu de Palomar, junto al colegio de Jesús, María y José. Él personalmente respondía de la formación espiritual y religiosa y el colegio, de la preparación científica y profesional de los alumnos.
Sucesivamente estableció centros de formación en Tremp, Santa Coloma de Farners, Cambrils, Reus y, finalmente, en Blanes, donde inauguró una nueva sede para el noviciado en 1898.
«No olvidemos -solía decir- que, desde el momento en que abrazamos el Instituto, la ciencia no nos es menos necesaria que una santa vida, y, por lo mismo, debemos huir de la ignorancia con tanto cuidado como del vicio».
El padre Buenaventura Mullol, su más íntimo colaborador, cuenta que «durante la guerra civil del año 1873, exponiéndose a serios peligros, fue de Tremp hasta Seo de Urgell para salvar a un condenado a muerte, que, junto con otros tres malhechores, había intentado atentar contra su vida». A otro de los religiosos le confió en cierta ocasión: «Cuando el pasado no resulta aleccionador para el futuro, vale más borrarlo de la memoria».

Monumento de A. Ballesté erigido
en Barcelona al padre Mañanet,
apóstol de la juventudEra incapaz de mentir. «En una ocasión -cuenta el padre Mullol- me permití advertirle que le habían engañado, como ya había pasado otras veces, y me dijo: »Prefiero que me engañen cien veces, antes de atreverme yo a engañar a nadie una sola vez”».
Todas las vivencias de su ambiente familiar y de su formación hicieron crecer en su corazón la devoción a la Sagrada Familia. Cuando visitó en Loreto la casa de Nazaret -que según la tradición fue llevada a esta ciudad italiana por los ángeles-, para dar gracias por la recuperación de su salud, gravemente afectada, tuvo el gesto de pedir permiso para lavar el pavimento, y cuando se lo dieron lo hizo de rodillas.
Con los primeros fríos del invierno de 1901, su salud, ya bastante maltrecha, empeoró notablemente. El día 8 de diciembre, fiesta de la Inmaculada, celebró su última misa. Se le declaró una grave bronconeumonía y en la mañana del 17 de diciembre murió rodeado de los religiosos y los niños del colegio de la casa profesa en Sant Andreu de Palomar.
El Papa Juan Pablo II lo declaró beato el día 25 de noviembre de 1984.

Una respuesta a “José Mañanet Vives, gigante del espíritu”

  1. Stella Maris Mañanet dice:

    Soy descendiente de José Mañanet naci en Mendoza, Argentina, mis abuelos vivieron en benabarre huesca, sus nombres eran Benjamin Mañanet y Josefa Fillat, se vineron a la argentina 1911 aproximadamente, me gustaria saber como poder conseguir informacion relacionada a mis antepasados, desde ya les agradesco mucho.-

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