HAY BUENOS VIDEOJUEGOS, PERO SE VENDEN MÁS LOS DE CONTENIDO VIOLENTO

FERNANDO GARCÍA FERNÁNDEZ
Sabes a qué juegan tus hijos? es una campaña promovida por el Instituto de Deporte y Juventud de Navarra (INDJ) y Civertice.com para informar a padres y educadores sobre los videojuegos y la necesidad de ejercer una «mediación educativa».

Reproducimos una entrevista que, con ocasión del inicio de esta campaña, se le hizo a Fernando García, padre de 3 hijos de entre 4 y 7 años, profesor y experto en videojuegos. Entre otras cosas, afirma que hay buenos juegos para educar y disfrutar y apuesta por la mediación de los padres y una legislación más restrictiva para los de contenidos nocivos: \»hay que denunciar que los juegos más vendidos son los que transmiten el potencial asesino de la violencia y un maltrato hacia la mujer.\»

– ¿Por qué los videojuegos?

– Me interesan como padre y como educador. El propio James Amstrong, vicepresidente de Sony Computer en España y Portugal, dijo: «Los padres también tenemos una responsabilidad de educar a los hijos, de saber con qué productos juegan, qué títulos compran, igual que nos preocupamos por saber dónde van y con qué amigos se juntan. No es cuestión de darles una Playstation y carta blanca para usarla».

– ¿Videojuegos sí o no?

– Como educador, no estoy en contra de los videojuegos. Pueden servir para educar y educar bien, divertirse… Pero hay que denunciar que los juegos más vendidos son los que transmiten el potencial asesino de la violencia y un maltrato hacia la mujer.

– Ponga algún ejemplo.

– GTA San Andreas, para mayores de 18 años, aunque muchos menores juegan, de cruda violencia, fuerte contenido sexual y lenguaje soez y blasfemo; fue el juego más vendido en España en 2004. Ha estado a punto de salir al mercado otro cuya dinámica es maltratar a los compañeros de colegio, es decir, «bullying». Otro se basa en un rapero que «salta, corre, dispara todo tipo de armas, lucha cuerpo a cuerpo con armas blancas» y no tiene «piedad, misericordia ni perdón». No hacen faltan más comentarios.

– ¿Qué hacer ante esto?

– Padres, educadores, administraciones, tenemos que exigir una legislación más restrictiva, igual que con la prohibición de vender alcohol y tabaco a menores de 18 años. Eso sí, quiero romper una lanza en favor de los videojuegos educativos, que son fantásticos. Lógicamente, con un control del tiempo de uso.

– ¿Por qué gustan tanto?

– Están ligados a las nuevas tecnologías, que agradan mucho a las nuevas generaciones; si los mayores no se involucran, los niños tienen ahí un terreno libre y no sometido a normas. También porque están maravillosamente realizados y diseñados, la recreación de entornos reales o ficticios es asombrosa y el disfrute de un videojuego bueno es fantástico. Además, es tema de conversación entre los chavales. Y la publicidad también está muy bien realizada. Asimismo, transmiten valores que están ahora mismo en la sociedad: competitividad, consumismo, hedonismo…

– ¿Pueden llevar a ser violento?

– No hay pruebas ni estudios científicos serios. Pero Diego Levis dijo en 1996: «La tendencia de muchos videojuegos a presentar la violencia como única respuesta posible frente al peligro, a ignorar los sentimientos, a distorsionar las reglas sociales, a estimular una visión discriminatoria y excluyente de las mujeres, a alentar una visión caótica del mundo, a fomentar el todo vale como norma aceptable de comportamiento y a estimular todo tipo de actitudes insolidarias, no puede dejar de despertar una justificada inquietud». Desde el punto de vista ético, muchos videojuegos son aberrantes.

– ¿Pero hay riesgos?

– Hay que tener en cuenta los modelos y ejemplos que están recibiendo los niños a través de los videojuegos. Más hoy, cuando los padres trabajamos mucho y no estamos en casa y en la escuela hay profesores que «desaparecen», no quieren problemas.

– ¿Existe adicción?

– Es discutible. Sí se puede hablar de «enganche». Puedes estar un fin de semana jugando con un juego nuevo y desatender estudios, la novia… Pero pasado ese tiempo, el juego pierde interés.

– Estos juegos son caros.

– Sí, el precio medio es de 60 euros. Hay que enseñar a los hijos a gastar con moderación. Y comprar juegos en momentos puntuales: cumpleaños, Navidad…

– ¿Qué consejos da a los padres?

– Informarse sobre el contenido y la edad adecuada. Jugar con los hijos, saber cuándo y cuánto juegan y que no desatiendan sus tareas escolares, deportes, etc.

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