Generosidad. Virtud humana que los padres deben aprender y enseñar a sus hijos

10 Sentencias para los padres, relacionadas con la generosidad

1.La generosidad es la virtud y valor humano relacionada con el hábito de dar y entender a los demás, con altruismo y filantropía. Hace pensar y actuar a favor del prójimo, buscando aportar un beneficio a través de la intervención desinteresada, poniendo el bienestar de quienes nos rodean, por encima de los intereses personales.
2.La generosidad está íntimamente relacionada con la caridad, el desinterés y el servicio a los demás, sin reservas, sin pensar en el premio, ni en que nos devuelvan lo regalado, incluso cuando es realizada con sacrificio.
3.La generosidad se demuestra, en el modo en que se trata a los que tienen menos capacidad física, económica, social o intelectual, poniendo por delante al prójimo, no a las propiedades.
4.La generosidad se complementa, con la fortaleza para distinguir perfectamente los campos, donde se puede actuar, sin dejarse llevar por situaciones fáciles de cumplir, desarrollando la capacidad de acometer actividades generosas y luchando por algo que valga la pena.
5.La generosidad se debe realizar en beneficio de los demás, incluso si hay que perder el poco tiempo disponible, aunque sea esto una de las cosas más preciosas y escasas de la vida. 6.La generosidad actúa desinteresadamente y sin contraprestación, en favor de otras personas o comunidades. La mayoría de las veces con gran esfuerzo y sin tener en cuenta la utilidad y la necesidad de lo que generosamente se aporta.
7.La generosidad no consiste en dar mucho, sino en dar a tiempo, ya que muchas veces, requiere un esfuerzo extraordinario, que debe ser valorado en su amplio sentido.
8.La generosidad, no es solucionar los caprichos personales de otros. No se trata de dar sin criterio, cualquier cosa, a cualquier persona y en cualquier momento.9.La generosidad no es dar lo que sobra, sino lo que necesitan los demás.
10.La generosidad no es hacer las cosas interesadamente, aunque sean donativos, eso es egoísmo.

Lo que los padres deben enseñar. Los padres son un magnífico ejemplo de generosidad, pues sin su labor, el sustento diario, el orden en casa, la educación y bienestar de los hijos, etc. no existiría la familia. Por lo tanto, tiene que educar a los hijos en la virtud y valor humano de la generosidad, ya que es fundamental para que los hijos, lleguen a la plenitud de su formación como personas.

Los padres, con ejemplos claros, deben practicar la generosidad delante de los hijos y hacérsela notar, aunque nada más sea, para que sirva de ejemplo y se acostumbren posteriormente a practicarla.

Tienen que acostumbrar a los hijos, a que sean generosos y que hagan de la generosidad un hábito, que se acostumbren a perdonar, etc. Esto cimentará la rectitud de motivos y desarrollará, la intensidad de ejercer esta virtud humana.

Deben motivar a los hijos hacia la generosidad, explicándoles situaciones donde podrían ellos mismos ejercer voluntariamente, la generosidad con su dinero, tiempo, juguetes, ropas, libros, posibilidades de perdón, cariño, buenos tratos, etc.

Encauzándoles para que actúen con su iniciativa personal, en ayudar a los demás.

La labor principal de los padres, consiste en dar a sus hijos, un conocimiento profundo de los criterios, con los que deberán regir sus vidas, para posteriormente dejarles actuar, pero siempre, son un planteamiento de seguimiento del aprendizaje, en las virtudes y valores humanos, pero sugiriéndoles cambios cuando sea conveniente.

Es muy importante hacerles ver a los hijos, que ejercitar la virtud de la generosidad, no se debe dejar para cuando las cosas marchen, como a nosotros nos gustaría, hay que ejercitarla continuamente Les deben acostumbrar a que sean generosos, en todos los ordenes de las cosas, principalmente las que más les cuestan, como por ejemplo en la administración de su tiempo dedicado al estudio, al trabajo, a la familia, a la religión, a los amigos, etc. También enseñarles claramente, la virtud de la generosidad con las cosas materiales, como sus propiedades, dinero, ropas, libros, etc.

Para que sean generosos, tienen que enseñarles a utilizar la voluntad y razonar lo que vayan a hacer, siempre en función de lo que tienen y de las necesidades de los demás, que tienen que estar perfectamente bien aclaradas. Estos razonamientos no deben discriminar sus comportamientos, en las relaciones familiares, amistades o grupos sociales.

La generosidad no tiene que hacerse, cuando sea un capricho de las otras personas, solamente debe hacerse cuando sea una necesidad. Es conveniente conocer bien la situación propia y la de las otras personas, para poder obrar con prudencia y congruencia, con lo que se tiene, con lo que se da y con las necesidades ajenas.

10 puntos para vivir diariamente la virtud y valor humano de la generosidad:

1.Anteponer a los gustos personales, los gustos de las otras personas, en las cosas cotidianas, cediendo incluso cuando hay un derecho a poder elegir, en reuniones, comidas, pasatiempos, lecturas, etc.
2.Buscar el beneficio ajeno, a pesar del cansancio y cumplir las obligaciones propias, siempre con optimismo.
3.Ceder la palabra, el sitio, el paso, la prioridad, la mejor parte de la comida, etc. Además de ser un acto de generosidad, denota educación y cortesía.
4.Dar consejo o apoyo a las personas que lo buscan, sin tener en cuenta su condición económica, social, cultural o religiosa.
5.Entregarse a los demás, para descubrir lo útiles que podemos ser en la vida de nuestros semejantes. Así alcanzaremos la verdadera alegría y la íntima satisfacción, del deber cumplido.6.No demostrar prisa, cansancio, fastidio o impaciencia, ni ofrecer disculpas injustificadas, al realizar alguna actividad social o familiar.
7.Practicar la sencillez y la discreción, al hacer las cosas a otros, sin pregonarlo ni esperando felicitaciones.
8.Procurar sonreír siempre, a pesar del estado de ánimo y aún en las situaciones poco favorables, propias o ajenas.
9.Tener un detalle diariamente, aunque sea pequeño, de generosidad, con diferentes personas de la familia, trabajo, escuela, vecindad, iglesia, sociedad, etc.
10.Usar las habilidades y conocimientos, para ayudar desinteresadamente a los demás en la familia, escuela, iglesia, organizaciones, etc.

Matrimonios. Algunos matrimonios que podrían ser verdaderamente felices, desgraciadamente no lo son, debido a los viejos resentimientos, acumulados en sus memorias. Si fueran suficientemente generosos, como para poder perdonar viejos errores y echar al olvido rencillas y sinsabores, llegarían a la felicidad.

El egoísmo fomentado por la actual y cómoda sociedad de consumo, tiene que ser contrarrestado por la generosidad, por la fortaleza y por la entrega incondicional de las personas, que actúan responsable y generosamente, en la familia y en la sociedad.

La generosidad, para que esté en permanente desarrollo, debe vivirse con una convicción profunda, de que los demás tienen el derecho a recibir su servicio. Es mas importante el concepto, de darse incondicionalmente que el de dar. Sin confundir lo que es darse y lo que es abandonarse.

La generosidad esta íntimamente relacionada con el perdón. Conceder sin reservas el perdón, por las ofensas recibidas, es un gran acto de generosidad.

En el próximo artículo escribiré sobre el YO en algunos matrimonios, actitud egoísta que origina tantos divorcios.

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