El ocio y los jóvenes

El ocio y los jóvenes

Apartados

Introducción

Ocupación del ocio por los jóvenes

El fenómeno “finde”

Los peligros derivados del ocio

Las alternativas

Bibliografía
INTRODUCCIÓN
Para los jóvenes el ocio significa un espacio de experiencias significativas dónde encuentran el protagonismo para asumir responsabilidades. Es un elemento socializador de primer orden.
Debemos ser conscientes que el tiempo libre de los jóvenes es un espacio privilegiado para la construcción de su identidad: es el tiempo con más intercambios de normas, de conducta y de valores.

El tiempo de ocio en los jóvenes ocupa un lugar importante en sus vidas. Actualmente resulta el espacio más importante para fomentar y mantener sus relaciones además de cumplir una función de evasión frente a las obligaciones cotidianas para relajar sus mentes de la disciplina y tensiones educativas y laborales de la semana. Este espacio está perfectamente definido. Los jóvenes se reúnen para compartir, hay una distensión después de todas las obligaciones, y además es un espacio al margen del control del adulto, ellos tienen sus normas, sus grupos, sus preferencias y son ellos los que marcan qué hacer y cómo hacerlo.

El ocio ya no es un privilegio de la élite, es un fenómeno social que nos afecta a la mayoría. Asistimos a un cambio rotundo en su concepción y en su utilización en general, y también en los jóvenes. Básicamente es un ocio asentado en el consumismo y concentrado en los fines de semana.

OCUPACIÓN DEL OCIO POR LOS JÓVENES

Hasta no hace tanto tiempo se identificaba el tiempo de ocio de los jóvenes con la noche mientras que quedaba el resto del día para el resto de la población. De esta situación se ha hecho famoso el ocio juvenil asociado a los locales nocturnos, generalmente situados en la misma zona y en un alto número de locales, son las célebres zonas de marcha repartidas en la mayoría de nuestras ciudades. Esta realidad ha acarreado y acarrea no pocos problemas de diversa índole que han alarmado y alarman a los ciudadanos en general y en particular a los que habitan cerca de estas zonas que han sido testigos y protagonistas de numerosas confrontaciones con la gente joven.

Lo más actual ocurre todos los fines de semana cuando grupos masivos de jóvenes se concentran en espacios públicos, al aire libre, de nuestras ciudades provistos de bebidas alcohólicas. Es el llamado fenómeno del botellón: un ritual de grupo que responde a la necesidad del joven de establecer vínculos con el grupo de amigos.

El perfil de ocio en los jóvenes es consecuencia de nuestra sociedad: cómo se explica que hoy un joven no tenga, ya no la capacidad, sino en muchas ocasiones la posibilidad, de comenzar un proyecto de vida autónomo, y sin embargo, dispone de suficientes recursos económicos para participar en la marcha. Es nuestra la responsabilidad de empujar al joven hacia el consumismo.

La preocupación está en la calle. El patrón del consumo ha dejado de ser el “evadirse” y ha pasado a ser la forma de “coger el punto” o de “vivir a tope” el fin de semana.

Todos los indicadores manifiestan la relación directa del empleo del tiempo libre y el consumo de drogas. La diversión del joven genera problemas:

Al propio joven en la medida que tiene problemas para entrar a los locales, en la medida que se ve envuelto en episodios de violencia con los mismos porteros, en la medida que están indefensos ante los abusos consumistas, en la medida que son víctimas de accidentes de tráfico, etc.
Al resto de la ciudadanía en tanto en cuanto soporta problemas de ruidos, de basuras, etc.

EL FENÓMENO “FINDE”

De forma mayoritaria los jóvenes localizan su tiempo de ocio en los fines de semana. Entre el viernes y el domingo de forma más o menos espontánea grupos muy numerosos de jóvenes y también de edades diversas van formando grupos muy numerosos que ocupan distintas zonas de nuestras ciudades. Entre ellos, y ya de forma general, este espacio de ocio se conoce por el “finde”. De forma general se caracteriza por:

– Los jóvenes perciben el “finde” como un espacio para:

La ruptura de las normas y límites presentes el resto de la semana.
El desarrollo de un tipo de sociabilidad caracterizada por el no compromiso y la excepcionalidad.
La experimentación de un poder autónomo respecto al mundo de los adultos.
La aparición de riesgos, especialmente vinculados, desde su punto de vista, con el “descontrol” en el uso del alcohol y otras drogas.

– Los adultos perciben este espacio como:

Un mundo al que no pueden acceder.
Un “derecho” de los jóvenes a divertirse. Este “derecho”, desde su punto de vista, compensa a los jóvenes por las normas y rutinas a las que están sometidos el resto de la semana.
A corto plazo, una molestia por los ruidos y suciedad que genera. A medio plazo, un peligro para los jóvenes, especialmente relacionado con el abuso de alcohol y otras drogas (y otros riesgos vinculados).

– Además el “finde” es:

Un importante negocio, los jóvenes como consumidores.
Una especie de rito obligatorio para los propios jóvenes.
Un espacio donde se concentran los principales riesgos que afectan a los jóvenes.

LOS PELIGROS DERIVADOS DEL OCIO

Nos interesa a todos ser conscientes de los peligros que acechan los espacios de ocio de los jóvenes, particularmente a éstos. No se trata de introducir más miedo, sino de aportar un toque de atención. En la medida que tú como joven tienes información sobre lo que se cuece en tus entornos de diversión estamos contribuyendo a darte unos mecanismos de defensa para superar los inconvenientes que sin duda tarde o temprano te vaS a encontrar:

CONSUMO DE DROGAS:

Uso
Abuso dependencia
Uso problemático
Drogas adulteradas
Mezcla de drogas
Manejo inadecuado de los instrumentos
Compartir instrumentos de consumo
Beber diferentes tipos de alcohol
Problemas orgánicos
Desconocimiento de las sustancias
Consumo en vías públicas
Excesiva graduación de las bebidas

CONDUCCIÓN:

Conducir bajo los efectos de las drogas
Pasarse a otro carril
Conducir la moto sin casco
No respetar las señales de tráfico
No utilizar el cinturón de seguridad
Competitividad
Conducción temeraria
Conducir sin luces
Elevado número de personas en un vehículo
Conducir sin documentación

CONFLICTOS PERSONALES

Violencia callejera
Malos tratos
Violencia familiar
Abandono del hogar
Abandono del cuidado de los hijos

RELACIONES SEXUALES

Embarazos no deseados
Paternidad no responsable
Enfermedades de transmisión sexual
Violencia y abuso
Acoso sexual
Prostitución
No utilizar preservativo
No utilizar anticonceptivos

RIESGOS MEDIOAMBIENTALES

Acudir a acontecimientos masivos
Abuso en la economía familiar
Vandalismo
Contaminación acústica
Sociedad de consumo
Contaminación
No reciclaje
Falta de participación
Falta de infraestructura
Falta de tejido asociativo
Falta de coordinación
Trabajo infantil
Aglomeración de ciudades

OTROS RIESGOS

Consumismo compulsivo
Sectas
Uso y abuso de tv
Trastornos alimenticios
Deportes de riesgo
Actividades domésticas
Subir en coche de personas desconocidas

LAS ALTERATIVAS

Ante la relación anterior no es extraño que en todas nuestras ciudades crezca una gran preocupación y se planteen frecuentemente alternativas diversas. Pero también existe una gran duda: ¿están nuestras ciudades preparadas para mitigar los peligros del ocio de los jóvenes?. Sin muchos estudios y análisis, no tardaremos en llegar a la conclusión de la preocupante carencia de equipamientos y de alternativas válidas y duraderas al ocio consumista que nos invade. Las administraciones y la sociedad no ayudan demasiado a plantear otro tipo de ocio juvenil más participativo y no consumista, la mayoría de las veces se reducen a actividades muy concretas y muy localizadas en el tiempo que no llegan a satisfacer completamente las expectativas de los jóvenes.

Afortunadamente en muchos lugares, comienzan a hacerse un hueco iniciativas alternativas al ocio consumista. Pero con el diseño y realización de otras actividades no es suficiente, para llegar a tener éxito con ellas sería necesario que tuvieran:

Alternativas al ocio actual: actividades de ocio juvenil participativo, no consumista y que ayude al desarrollo personal de los y las jóvenes.
Un plan de equipamientos: creación y aprovechamiento de equipamientos para jóvenes. En estos equipamientos la gente joven ha de ser el verdadero protagonista de la programación, desarrollo y gestión de sus actividades de ocio.
Publicidad: las buenas ideas sin una difusión efectiva no prosperan. Hay que competir con la oferta empresarial existente.
Frenar los abusos que sufre la gente joven por la noche: que los jóvenes no sean objeto de arbitrariedades y las discriminaciones en los locales de ocio, que haya control del personal de seguridad, control de los precios, control de la discriminación por razón de sexo, origen o apariencia.
Mejora del transporte público nocturno: la mejor forma de prevención de los accidentes de tráfico por las noches sería ofrecer un transporte público nocturno de calidad.

La alternativa que más se ha extendido es la organización por parte de los ayuntamientos de multitud de ciudades en colaboración con otras entidades, de propuestas para llenar algunas de las noches del “finde”. Pero hay más. Las programaciones de las empresas turísticas, los poderes públicos, etc, se afanan para llamar la atención de los jóvenes con ofertas radicalmente distintas a las usuales. En esta misma página puedes encontrar un escaparate de posibilidades que pueden ser de tu agrado. Las hay para todos los gustos.

BIBLIOGRAFÍA

EL OCIO EN LOS JÓVENES …………. GID (Grupo Interdisciplinar sobre Drogas)
http://alcazul.enlaredinternet.com/alcazu12/yonolove.htm
El país de los estudiantes

EVALUACIÓN DEL PROGRAMA “REDES PARA EL TIEMPO LIBRE. OTRA FORMA DE MOVERTE” Castell Miñana, M.; García Fernández, J. L.; Llenas García J.; Martínez Bernat, L.; Matarranz del Amo, M.
Tutores: Prof. A. Otero y M. Vázquez

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