El invitado inesperado, la esclerosis multiple, irrumpe en la vida de un estudiante

Hace unos días vi como X. leía “El invitado inesperado” escrito por Joaquín Romero Salord. Se lo pedí y no me ha defraudado. En verano es casi necesario tener un buen número de libros que te llenen y te lleguen. Por ahora no había tenido suerte.
Joaquín es un arquitecto técnico que sufre una esclerosis múltiple desde los 22 años. La enfermedad le abrió un campo profesional hasta entonces insospechado: la habilitación de viviendas para incapacitadas. Otra cualidad que le define es su pertenencia al Opus Dei. El libro me está gustando entre otras cosas porque sabe hablar de cosas profundas, difíciles de explicar, de manera sencilla y atractiva. Se atreve a tratar, desde su experiencia, temas como el sentido del dolor.
En sus primeras páginas se recoge una entrevista de la que tomo una pregunta y su respuesta:
– ¿Qué le dice a un cliente de los que vienen a verle que se rebela preguntándose por qué Dios permite su sufrimiento?
Comienzo diciéndole que es muy positivo que se haya hecho esta pregunta, y le comento que ante cualquier pregunta hay que buscar una respuesta y que si quiere puedo echarle una mano en tratar de encontrarla. Un motivo podría ser para que nos acordáramos más de Dios, que quizá teníamos olvidado. Si fuera así, si es una ocasión para estar más cerca de El, hay que comenzar por tratarle, pedirle perdón, darle un beso a través de la confesión. Le diría también: ve a verle ante el sagrario, quéjate, háblale y cuando no se te ocurra nada, vete y vuelve otro día. No pretendas conocerle en dos días. Una amistad requiere trato.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *