El fracaso escolar, una realidad en España

Antes de conocer las posibles causas del fracaso escolar, que no son pocas, intentamos definir este concepto: “Hablamos de fracaso escolar cuando un alumno no consigue los objetivos adecuados para su nivel y edad existiendo un desaprovechamiento real de sus recursos intelectuales”. Pero… ¿cómo se puede explicar que, aproximadamente, 3 de cada 10 alumnos españoles no finalicen sus estudios?
¿Cuáles pueden ser las causas que han conducido a este elevado nivel de fracaso escolar?

El fracaso escolar, en cifras

A continuación, te proporcionamos algunos de los datos más relevantes sobre el fracaso escolar en España. (fuentes: OCDE y INCE)

España está a la cola del éxito académico en niveles de enseñanza postobligatoria, 11 puntos por debajo de la media de los países de la OCDE y 14 puntos por debajo de la media de la UE.
Según el Instituto Nacional de Calidad y Evaluación (INCE) casi la tercera parte de los alumnos de España, estudiantes de ESO, obtiene calificaciones negativas.
El 72% del desempleo de mayores de 25 años tiene relación estrecha con el abandono de estudios y el fracaso escolar.
En la enseñanza media, un 32% de los alumnos repiten curso, un 35% no terminan 2º de la ESO, un 48% no superan el Bachiller y, en la Universidad, el abandono de los estudios se aproxima al 50%.
En España uno de cada cuatro niños fracasa en sus estudios.
Por materias, las áreas instrumentales (matemáticas y lengua) son las que mayor fracaso registran.
El 29% de los fracasos se debe a trastornos de aprendizaje y los trastornos emocionales. Sólo el 2% del fracaso escolar se debe a factores intelectuales.
Causas del fracaso escolar

Muchas son las causas que pueden ocasionar el fracaso escolar. Los trastornos de aprendizaje y los trastornos emocionales son las causas más destacadas que ocasionan el mayor fracaso escolar.

Factores intelectuales
Son consecuencia del desajuste entre la edad cronológica y la intelectual. En este grupo se engloban los casos de niños con bajo nivel de lectura comprensiva, asociada a una falta de vocabulario y a la falta de hábitos de lectura y niños superdotados.
Factores motivacionales
Producidos por la inexistencia de actitud, tendencia o atracción hacia el aprendizaje.
Falta de esfuerzo
Muy unido al punto anterior, la falta de esfuerzo, es cuando se dedica menos tiempo del necesario al estudio (baja concentración, bajo nivel de comprensión y falta de memorización de lo estudiado).
Factores orgánicos
Problemas de origen físico que provocan cierto grado de absentismo escolar o existencia de una enfermedad crónica que ocasiona cierto grado de cansancio en el niño. Dentro de los factores orgánicos se engloban los casos hipoacúsicos, dislexia, trastorno de déficit de atención con hiperactividad, diabetes, epilepsia, entre muchos otros.
Factores emocionales
Se manifiestan en niños con carencias afectivas, niños sobreprotegidos, niños hiperactivos, inseguros o con exceso de fantasías. Estas causas generan trastornos de carácter acompañados de inestabilidad, cólera y reacciones negativas hacia el profesor y compañeros ocasionando graves dificultades de integración al aula. En este grupo se engloban los casos de depresión, baja autoestima, entre otros. En este mismo grupo, destacan las situaciones especiales en el seno familiar como la muerte o enfermedad de un familiar o persona querida, el nacimiento de un nuevo hermano; estilos educativos de los padres, severidad excesiva; trastornos producidos por las diferentes etapas “la adolescencia”; situaciones sociales desfavorables.
Falta de técnicas y hábitos de estudio
¿Nuestros hijos saben estudiar? Los alumnos deben aprender a aprender, deben conocer las técnicas de estudio correctas para saber cómo se aprende.
Factores pedagógicos
El fracaso escolar también puede darse como consecuencia de las dificultades en el aprendizaje acumuladas por el niño a lo largo de varios cursos, e incluso puede ser un síntoma claro de la inadaptación del niño al centro escolar, debido a planes pedagógicos mal concebidos, organizados y orientados, con exigencias excesivas y formas de enseñanza ineficaces. Dentro de este grupo destacamos los casos de ausentismo escolar, o traslado continuo de centro educativo, etc. causas que hacen que el niño no adquiera una base de aprendizaje lo suficientemente consistente.
Descubrir el origen del problema constituye el primer paso para superarlo.

Tipos de fracaso escolar

Algunos especialistas categorizan el fracaso escolar en diferentes tipos:

“Primario”, es cuando aparecen problemas de rendimiento en los primeros años de la vida escolar del niño. Suelen estar asociados a dificultades madurativas y dependiendo de cuales sean, pueden solucionarse espontáneamente o ser la base de un fracaso escolar permanente.
“Secundario”, se produce cuando después de unos años de escolarización muy buena aparecen problemas, generalmente debido a cambios en el niño, como la adolescencia o algún hecho puntual en la vida del niño que interfiere momentáneamente.
“Circunstancial”, en este caso, el fracaso es transitorio y aislado. Se aconseja averiguar sus causas para poder poner el remedio adecuado.
“Habitual”, los suspensos constituyen la tónica habitual del niño, desde el comienzo de la escolaridad. Debido a causas de origen personal como por ejemplo, retraso en el desarrollo psicomotriz, retraso del lenguaje hablado, retraso en la adquisición de la lectura y escritura [dislexias, dislalia (pronunciación defectuosa), problemas de motricidad en la grafía, disgrafía] en la letra con desorientación espacial, mala caligrafía (muy aparatosa), bajo nivel intelectual, problemas personales, etc.…

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