EL CAJÓN DEL MÓVIL

Fernando García
Se quejan muchos padres –y lo hacen con razón- de que sus hijos están todo el día –y la noche, apunto yo- pendientes del móvil. Lo cierto es que los datos, como el algodón, no engañan. En una encuesta que hemos realizado a casi setecientos niños y niñas de quinto y sexto de primaria -diez a doce años de edad-, de toda España, la mitad declara tener móvil propio. Además, dos de cada tres lo tiene operativo mientras está en la cama, dispuesto a recibir esa perdida o ese sms que le demuestre que aún sigue siendo importante para alguien. El teléfono debajo de la almohada ha desplazado al osito de peluche o a la muñeca. Ambos acompañantes ya no velan los sueños de los niños o las niñas, por lo que acumulan polvo sobre una estantería o reposan encerrados en el armario o el cajón de los juguetes. A mí todo esto me parece una barbaridad desde el punto de vista educativo. ¿Alguien me puede explicar qué aporta el móvil a una persona de esta edad para que se convierta en artilugio imprescindible? ¿Hay quien crea que es bueno que las horas de sueño se vean interrumpidas o perturbadas por llamadas o mensajes de madrugada? ¿Habrá niños y niñas que ya no concilien el sueño hasta que no reciban su correspondiente dosis de autoestima digital? Conste que no soy contrario a su uso, incluso por individuos de tan tierna edad, faltaría más, pero sí echo de menos algo de sentido común en todo este asunto. Propongo una solución. No prohibamos el móvil, pero a cambio hagámosle un hueco en un cajón, para que, apagado, repose del ajetreo diario en cuanto atraviese el umbral del hogar, dulce hogar. Así, junto con el de papá y el de mamá –hay que predicar con el ejemplo-, con el de todos, esperará al día siguiente para recuperar su operatividad. Creo que es de sentido común. Si nos quieren localizar o queremos tenerlos localizados, excusa habitual para justificar que el nene y la nena tengan su propio telefonillo, ¿dónde más fácil que en nuestra propia casa? Luego, ¿es necesario que en ella tengan encendido el aparato?

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