EL ABUSO POR LOS ADOLESCENTES DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS SE TRADUCE EN MÁS SUSPENSOS

Javier Meaurio
Los adolescentes guipuzcoanos -12 a 16 años- que aprueban todas sus asignaturas no superan las tres horas diarias de uso de la nuevas tecnologías -internet, videojuegos y televisión- y el número de suspensos aumenta conforme se amplía la utilización de las mismas. Esta es la principal conclusión del estudio elaborado por cinco alumnos de 5º curso de Ingeniería Industrial de Tecnun (Universidad de Navarra), tras una encuesta realizada a 318 adolescentes de San Sebastián y Zarautz, estudiantes de ESO de centros públicos y privados.

El estudio -al que sus autores conceden un error de estimación del 5,60%- es extrapolable a Gipuzkoa y rotundo en su conclusión: El uso abusivo de las nuevas tecnologías está afectando «de manera negativa» a las calificaciones de los adolescentes. «Cuántas más horas dedican a la televisión, internet y videojuegos, peores resultados académicos obtienen».

Beatriz Ángel (Ponferrada), Ruth Arregi (Zarautz), Irene Ibargoyen (San Sebastián), Eduardo Ponce de León (Logroño) y Javier Tolsá (Pamplona) -equipo No hay quinto malo, autor del estudio- describieron ayer la metodología empleada. Así, la encuesta se separó en tres grandes grupos: televisión, videojuegos e internet, las tres tecnologías que se pretendían analizar, y se emplearon las mismas preguntas para cada una de ellas, buscando relacionar los datos con sus resultados escolares.

De este modo concluyen que los adolescentes que dedican tres horas diarias a estas tecnologías suman una media de un suspenso al final de curso. Los que superan las tres obtienen 2 cates, los que consumen cuatro horas, 3; y los que se aproximan a las cinco, 4 o más insuficientes.

La mayor parte del tiempo dedicado a estos consumos corresponde a televisión e internet, aunque la relación más clara se da entre el número de suspensos y las horas que se dedican a internet.

El 90% utiliza los videojuegos entre semana y un 22% de las chicas y un 47% de los chicos lo hace con los catalogados para mayores de 18 años.

Otro dato es que el 25% de los encuestados tiene su propio televisor en su cuarto y que el 35% juegan solos en su habitación.

El informe indica que los adolescentes dedican, principalmente, las tardes para el estudio -de 18.00 a 20.00 horas- franja en la que además se dedican a conectarse a internet, jugar a los videojuegos o ver la televisión. «Las nuevas tecnologías, especialmente internet, están invadiendo las horas de estudio de los adolescentes».

Lejos de cargar toda la responsabilidad en los jóvenes, el estudio advierte de que el deterioro del rendimiento académico en los alumnos de ESO, «se debe, en gran parte, a la desidia de los padres en la formación de sus hijos en casa, bien porque se inhiben de lo que hacen o porque les proporcionan un hábitat de plena libertad».

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