DEMOGRAFIA EN ESPAÑA

Alejandro Valderas
De mantenerse la actual tendencia en el índice de nacimientos, los europeos autóctonos pueden ser una especie en vía de extinción en el año 2200.

Ésa es la conclusión a la que llega el historiador francés Ronald Hureaux en su libro “El tiempo de los últimos hombres”. La causa principal sería la baja natalidad que según este investigador, no es un fenómeno exclusivamente europeo: en Asia el promedio de hijos por mujer ha descendido de 5,1 a 2,8 en 25 años; en China es ya de 1,8; en América Latina, se ha pasado de 5 a 3 hijos… (Es sabido que el número de hijos por mujer, necesario para que se produzca el relevo generacional, es de 2,1: 2 para reemplazar a los padres y el 0,1 de exceso para compensar los casos de parejas estériles, personas que no se casan. muertes prematuras, etc.

¿Y qué está ocurriendo en España? Hemos pasado de 2,84 hijos por mujer, en 1970, a 1,07, en 2000. En los últimos años ha habido un ligero repunte al alza gracias a la mayor fecundidad de las parejas inmigrantes. Ese índice significa que nueve de cada diez familias españolas tendrán un solo hijo; el cual, al no tener hermanos tampoco tendrá sobrinos; y sus hijos -los hijos de ese hijo único- no tendrán tíos puesto que su padre no tuvo hermanos, ni tendrán primos puesto que éstos serían los hijos de unos hermanos que los padres no tuvieron… Esto es: la “familia grande” -tíos, primos, sobrinos- irá desapareciendo. En cuanto a los esposos, se verán privados de todo el enriquecimiento que en el orden intelectual, afectivo, del carácter., etc., supone la presencia de varios hijos. Las necesidades de población continuaran cubriéndose por medio de emigración, que llegará a alcanzar un porcentaje muy elevado, con las tensiones socio-culturales que ello traerá consigo.

¿Soluciones? Crear las condiciones éticas, sociales y económicas que favorezcan la llegada de nuevos hijos. Junto a eso, proteger la estabilidad del matrimonio, derogar la vigente ley del aborto por atentatoria contra el primer derecho del niño y por dañina para la madre, la familia y la sociedad, una ley a cuyo amparo se han eliminado más de 1.100.000 niños desde el año 1985 hasta hoy. Estos hijos hubieran supuesto una inmensa riqueza para nuestra sociedad. Y a nivel de familias, compartir ambos esposos las cargas del hogar., ejercitar una paternidad responsable fomentar la existencia de familias medias numerosas…

Solo así conseguiríamos invertir la actual tendencia del índice de natalidad y reemprender el camino hacia horizontes más prometedores

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