Crecimiento de la obesidad infantil en España

España, la cuna de la dieta mediterránea, ha doblado el número de niños obesos en los últimos 15 años, consecuencia de no seguir una dieta equilibrada con alimentos saludables y abrazar la cultura «fast food».

De este modo, los resultados del último estudio del Programa Thao-Salud Infantil reflejan un dato alarmante: el 23% de los niños españoles padece obesidad, es decir, uno de cada cinco.

Estas cifras colocan a España como el cuarto país de la Unión Europea con mayor número de niños con problemas de sobrepeso, siendo superado sólo por Italia, Malta y Grecia.

Entre los datos presentados sobre la incidencia de factores socioeconómicos en el sobrepeso y la obesidad infantil también destaca que la renta per cápita y el nivel de formación de los progenitores tienen un claro impacto sobre este exceso de peso.

Los datos no admiten dudas: la obesidad infantil se ha convertido en un problema en España y los especialistas en nutrición (AESAN, FEN y FEMPS) se han puesto manos a la obra y han firmado un acuerdo para mejorar la nutrición infantil, combatir la obesidad e impulsar el programa Thao-Salud Infantil entre los municipios españoles.

Niños con sobrepeso, ¿qué y cuánto deben comer?

En algunos hogares, el hecho de tener un hijo gordito y mofletudo se interpreta como una señal de que el niño está bien, fuerte y saludable. Sin embargo, los nutricionistas infantiles no comparten esta idea ya que lo realmente importante no es que el niño esté gordo o delgado sino que esté sano.

Pero, ¿qué entendemos exactamente por sobrepeso?

Según leemos en la web Guía infantil, se trata de la acumulación excesiva de grasa corporal, especialmente en el tejido adiposo, y que se puede percibir por el aumento del peso corporal cuando alcanza un 20% más del peso ideal según la edad, la talla, y sexo de la persona.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el sobrepeso como un Índice de Masa Corporal (IMC) igual o superior a 25, y la obesidad como un IMC igual o superior a 30.

De manera aproximada, para calcular el peso ideal de un niño entre 2 y 5 años hay que multiplicar la edad en años por dos más ocho. Por ejemplo, para saber cuanto debe pesar un niño de cinco años, multiplica la edad (5) por 2 y suma 8, alcanzando en este caso los 18 kg. Al tratarse de un método poco exacto, en caso de duda lo más aconsejable es consultar al pediatra.

No existe una cantidad exacta de comida que debe consumir un niño ya que depende de los deseos y necesidades de los distintos individuos. Serán los propios niños los que decidirán la cantidad que pueden y desean comer, sin obligarles a comer más ni menos.

Buenos hábitos alimentarios

Una buena alimentación es clave en nuestra vida y en nuestra salud, tanto ahora como en el futuro. Por eso, los expertos aconsejan que mantengamos unos buenos hábitos alimentarios desde nuestra infancia y adolescencia.

Alimentarnos correctamente es esencial para crecer de forma adecuada y convertirnos en adultos saludables ya que como dice el proverbio «somos lo que comemos».

Los padres jugamos un papel fundamental en procurar que nuestros hijos lleven la alimentación más sana posible, acostumbrándolos desde pequeños a comer todo tipo de alimentos, incluidos aquellos que no les gusten por su sabor (verdura, pescado…) pero que son necesarios y ricos en nutrientes.

El objetivo es concienciar al niño de la importancia de una buena alimentación y de sus beneficios. Los expertos también recomiendan que intentemos reunir a toda la familia para las comidas y que la alimentación sea variada, incluyendo frutas y verduras diariamente y evitando los fritos, los dulces y el exceso de sal.

Sin embargo, como reconoce la socióloga de la Universidad de Oviedo, Cecilia Díaz Méndez, el ritmo de vida que llevamos hoy en día hace que «cada vez sea más difícil comer sano».

Los padres jugamos un papel fundamental en procurar que nuestros hijos lleven la alimentación más sana posible, acostumbrándolos desde pequeños a comer todo tipo de alimentos.

El papel de los comedores escolares

La Asociación Española de Pediatría (AEP) ha advertido que los menús de los centros escolares no proporcionan una dieta equilibrada.

Según un estudio de la Asociación, en los colegios se come muy poca fruta y verdura, una cantidad insuficiente de pescado, y demasiada carne, una dinámica que conduce a una dieta pobre en carbohidratos y saturada de grasas y proteínas.

La Sociedad Valenciana de Pediatríatambién considera que «los menús de los comedores escolares vienen marcados por una falta de calidad, no de cantidad. Son muy energéticos, les falta verdura y fruta fresca. En general hay un exceso de rebozados, cerdo, croquetas, sanjacobos, longanizas, etc. No son menús equilibrados».

La solución al problema pasa por crear un protocolo basado en tres puntos: educar en los hábitos alimentarios, proponer menús más equilibrados y saludables, y finalmente coordinar a las empresas de restauración colectiva, los docentes y las familia para conseguir que los niños y adolescentes coman mejor y más sano.

De esta forma, la idea es convertir el comedor escolar en el lugar por excelencia para educar en unos buenos hábitos alimentarios.

16/10/2010 | Posted in: Educación | Los comentarios están cerrados

Los comentarios están cerrados.