CÓMO SON Y CÓMO SE COMPORTAN LOS NIÑOS DE 3 AÑOS

Cristina Larzabal Sagarzazu
Los niños de 3 a 4 años, ya no son bebes. Durante esta etapa van a experimentar una serie de cambios fundamentales en su desarrollo.

Uno de los acontecimientos más significativos de este periodo, es el desarrollo del lenguaje, que nos permite hablar con el y descubrir a su lado un mundo lleno de posibilidades y de opciones. El lenguaje en esta etapa se caracteriza por:
– Comienza a formar frases cortas.
– Usan adverbios de tiempo y se equivocan.
– Aumenta el vocabulario (casi mil palabras).
– Hacen monólogos.
– El vocabulario aumenta por las conversaciones y canciones.
– Se debe entender lo que habla.

Su desarrollo motriz, también cambia de manera fundamental en esta etapa. Haciéndose más independientes y autónomos. Por ello las características motrices serías:
– Comen y beben sin derramar.
– No pueden estar mucho tiempo quietos.
– Les cuesta hacer dos cosas a la vez.
– La marcha se completa.
– Camina para adelante para atrás, en puntas de pie, sobre los costados.
– Domina, un poco, las frenadas bruscas.
– Mueves todo el brazo para dibujar.
– Sube las escaleras alternando los pies.
– Toman la cuchara en posición supina.
– Le gusta la actividad motriz gruesa.
– Le atraen los lápices y se da una manipulación más fina del material de juego.
– Pueden hacer trazos controlados.
– Pueden apilar cubos de a 9 o 10.
– Pueden doblar un papel a lo largo y a lo ancho pero no en diagonal.
– Pies más seguros y veloces.
– Da vueltas más cerradas.
– Pedalea un triciclo.
– Puede tirar una pelota.

Pero además, también surgen dificultades. El niño está en una fase en la que empieza a construir su personalidad. Se revela como si fuera un adolescente mediante una rabieta casi imposible de controlar; quiere hacer algunas cosas solo y se pone cabezota si no lo consigue.

Esto se debe a una serie de cambios en su conducta personal-social:
– Descubre que hay una realidad exterior independiente a el.
– Sabe que es una persona y que los demás también lo son.
– Realiza pequeños encargos.

Aparece el complejo de Edipo.
– Tiene sentido del YO.
– Es inestable y tiene estallidos emocionales (berrinches).
– Puede ser violento con un objeto o juguete.
– Tiene ansiedad prolongada y celos.
– La llegada de un hermano puede causar violenta angustia e inseguridad.
– Cuenta a sus compañeros lo que va a hacer.
– Tiene control de esfínteres.
– Le gustan los juegos solitarios. Juegos paralelos.
– Habla consigo mismo.
– No distingue las experiencias reales de las imaginarias.
– Por lo general no escuchan a los interlocutores.
– Le gustan los juguetes de los demás.
– Tienen algunos temores.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.