Cine: London River

Tras los atentados del 7 de julio del 2005 en Londres, en los que murieron 56 personas y más de 700 resultaron heridas, la cristiana Elizabeth Sommers (Brenda Blethyn) y el inmigrante musulmán Ousmane (Sotigui Kouyaté) tendrán que abandonar sus vidas en el campo para trasladarse a la capital inglesa en busca de sus hijos, a los que no localizan. Aparentemente, nada les une, pero el dolor, la fe y, sobre todo, la cuestión humana de la búsqueda de la verdad, se convierten en el punto de partida de un encuentro que cambiará sus vidas
El director franco-argelino Rachid Bouchareb, responsable de Días de Gloria (nominada al Oscar como Mejor Película Extranjera), es el guionista y director de London River, película que consiguió el Premio al Mejor Actor en el Festival de Berlín para el fallecido maliense Sotigui Kouyaté. La historia tiene como centro a dos padres. Ousmane no ha visto a su hijo desde hace quince años, cuando emigró a Francia. Su conocimiento de él pasa a través de su esposa, que desde África le manda cartas, fotos…, de Allí, que ahora tiene 21 años. Tras los ataques terroristas, la madre del niño le llama para decirle que no sabe nada del joven, y le pide que vaya a Londres.
Para Elizabeth, las cosas son totalmente diferentes. Es una madre viuda de la guerra, que educó sola a su hija. Jane tiene 22 años, es estudiante y, cuando no contesta a sus llamadas de teléfono tras los atentados, Elizabeth se ve sumida en la incertidumbre y la ansiedad. Su búsqueda le llevará hasta una tienda de productos árabes y un apartamento en un barrio de inmigrantes.
En la primera mitad de la película, vemos a los dos personajes indagando en solitario en la policía, mezquitas, hospitales… Cuando Elizabeth deja un cartel con la foto de su hija y su número de teléfono, Ousmane le llamará para darle a conocer la noticia de que su hijo y su hija se conocían. El encuentro entre ambos no es muy afortunado, marcado por la desesperación de Elizabeth y sus prejuicios por el personaje, y lo que sus comentarios parecen indicar sobre la vida de su hija.
Al igual que en Días de Gloria, donde los protagonistas eran norteafricanos que lucharon con franceses por la liberación de Francia en la Segunda Guerra Mundial, el tema central de London River es el encuentro multirracial. «Diría que todas mis películas están orientadas hacia el tema de los encuentros entre diferentes tipos de gente», ha explicado el propio Rachid Bouchareb.
Efectivamente, la película huye de temas políticos y sociales para centrarse en la cuestión humana, porque por encima de todo estos dos padres están marcados por el deseo de encontrar a sus hijos, por saber la verdad de lo que ha sido de sus vidas…
El punto de partida de London River, con dos personajes que se unen tras la desgracia, lo tienen también el melodrama, protagonizado por Harrison Ford, Caprichos del destino, o el thriller de Costa-Gavras Missing (Desaparecido). Como en éstas, el peso dramático es para los protagonistas que buscan a los ausentes. Los de London River son sublimes en sus interpretaciones. La grandísima actriz Brenda Blethyn (Secretos y mentiras) resulta desgarradora como madre, y el cantante y actor Sotigui Kouyaté, que falleció en abril a los setenta y tres años, ganó el Oso de Plata en el Festival de Berlín, por su contención, dignidad y tierna mirada en este filme.
Cabe destacar, por último, el enorme respeto con el que, en London River, se trata la religión. Elizabeth escucha de labios de un pastor protestante: Amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen; y en el lado musulmán, Ousmane se repite en un momento crucial de la película: La verdadera felicidad es amar una vida.
Teresa Ekobo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *