¿Por qué no funciona el cachete? Alternativas al uso del castigo físico con los hijos Por Manuel Gámez-Guadix, José Antonio Carrobles y Carmen Almendros, Universidad Autónoma de Madrid

El cachete, el azote y la bofetada son formas de castigo físico frecuentes y ampliamente aceptadas por los padres para corregir y controlar a sus hijos. Expresiones cotidianas como “a mí me dieron un cachete y no me ocurrió nada”, “más vale un azote a tiempo”, “o a veces es necesaria una bofetada” reflejan la normalidad con la que se percibe Leer el resto de esta entrada »

INESTABILIDAD AFECTIVA EN LA ADOLESCENCIA Iñaki Iraola

La adolescencia no es una enfermedad aunque muchas veces padres y educadores la temamos más que a una pandemia. La adolescencia es una etapa de cambio, pero de cambio “hacia mejor”. Adolescente no significa etimológicamente “el que adolece” sino “el que está creciendo”. Y como toda época de crecimiento, de cambio es una época de inestabilidad.

¿Cómo podemos ayudar a nuestro hijo en este tiempo de inestabilidad afectiva?

Cuando un niño comienza a andar, los padres procuran estar cerca y no moverle la alfombra. De la misma manera debemos procurarle a nuestro inseguro adolescente un entorno estable y unos padres-rodrigón que Leer el resto de esta entrada »

LAS DIFERENTES MAYORÍAS DE EDAD Los jóvenes, entre la protección y la autonomía

Aceprensa
La edad en que los menores pueden tener capacidad legal para hacer determinadas cosas está evolucionando de modo contradictorio. En asuntos que tienen que ver con la seguridad y la salud, la ley es cada vez más protectora y eleva la edad, por ejemplo, para consumir tabaco o alcohol. En cambio, la rebaja para la autonomía sexual, como si los jóvenes fueran cada vez más maduros en este campo, y quiere enfrentarlos antes con el Código Penal para atajar las conductas violentas.

En España un menor puede consentir relaciones sexuales a los 13 años, conducir ciclomotores a los 15, contraer matrimonio a los 16 si estuviera emancipado, o a partir de los 14 con justa causa y dispensa de un juez. La escolaridad obligatoria le retendrá en la escuela -aunque no quiera- hasta los 16 años y solo entonces podrá ponerse a trabajar -salvo en el caso de menores que ejer­cen una actividad artística no continua, para lo que no hay mínimo­

Con esa misma edad obtiene la mayoría sanitaria, excepto para abortar, cosa que exige tener 18 (si es que cabe hablar de aborto como servicio sanitario). La mayoría de edad penal la alcanza también a los 18, y hasta entonces no puede comprar tabaco ni consumir bebidas alcohólicas.

La mayoría de edad es el número de años que el ordenamiento jurídico establece para determinar la plena capacidad jurídica de la persona, y supone la madurez intelectual y física suficiente para realizar determinados actos salvo que exista algún tipo de incapacidad.

En gran parte del mundo la edad a partir de la cual un individuo se considera plenamente capaz está comprendida entre los 16 y los 21 años. En algunos lugares de África la mayoría de edad se alcanza a los 13 años, mientras que en casi todos los países occidentales se fija a los 18. Es el caso de España.

La llegada a esta edad tiene como efectos la adquisición de plena capacidad de ejercicio, la extinción de la patria potestad y de la tutela, y la adquisición del derecho al voto. Pero los distintos ordenamientos jurídicos establecen una serie de edades diferentes a partir de las cuales el menor puede hacer legal­mente y con total autonomía una serie de cosas.

Jóvenes menos maduros

Algunas de estas edades han cambiado en los últimos años. Parece que las nuevas generaciones ven acortada su infancia por el más fácil acceso a las informaciones adultas que circulan en los medios de comunicación, pero su adolescencia se prolonga y son menos maduras que las anteriores a la hora de usar de su libertad y de asumir los riesgos que ésta conlleva.

En todo lo que se refiere a la seguridad física y la salud, las leyes reconocen cada vez menos autonomía al menor. En septiembre de 2008 se modificó el reglamento general de conductores de manera que, a partir de 2010, para conducir ciclomotores ya no bastará con 14 años: habrá que tener 15 cumplidos. Tampoco es suficiente la edad de 16 años para poder transportar pasajeros en un ciclomotor, sino 18.

La defensa de la salud se hace también más estricta, con la suposición de que los menores son fácil mente sugestionables por la publicidad. Así, desde 2005 los menores de 18 años no pueden comprar tabaco en España, y desde 2006 no pueden beber alcohol. ni acceder a bares especiales, salas de fiesta o discotecas, excepto las “light”, con horario de seis de la tarde a diez de la noche. Si un menor de edad es sorprendido consumiendo alcohol, puede ser sancionado con una multa no inferior a 300 euros, aunque puede sustituirla por trabajos comunitarios y, si se niega, pagarán los padres. Quien venda alcohol a menores o en los colegios se expone a multas de entre 30.000 y 600.000 euros.

A pesar de todo, un estudio realizado por el Ministerio de Sanidad recientemente ponía de manifiesto que el 35% de los adolescentes de edades comprendidas entre los 14 años y la mayoría de edad reconoce que se emborracha, al menos, una vez al mes. Las salidas nocturnas y el fenómeno creciente del botellón lo favorecen.

La mayoría de edad sexual

La edad legal de consentimiento para relaciones sexuales es dispar, dependiendo del país. Por término medio, oscila entre los 14 y los 16. En España se bajó a 13 años. El Gobierno español acaba de iniciar una reforma del Código Penal que mantiene la edad de mayoría sexual y aumenta las penas por abusos a menores.

A partir de los 13 años pueden tener relaciones sexuales consentidas y la mayoría de edad sanitaria tiene lugar a los 16, lo que quiere decir que pueden solicitar la píldora sin necesidad del consentimiento de los padres, pero no pueden abortar.

Esto genera situaciones controvertidas. Si un médico les prescribe la píldora del día siguiente sin que los padres estén de acuerdo, le pueden denunciar por administrar a su hija un abortivo sin su consentimiento. Si, por contra, el facultativo se niega por considerar que es menor de edad, porque no tiene madurez para tomar una decisión así o cualquier otro motivo que no sea el de la objeción de conciencia, también puede ser denunciado, por negación de asistencia sanitaria.

En ocasiones es la propia chica la que pide que no informen a sus padres, con lo que se presenta el dilema de si deben guardar el secreto profesional o informar a los padres de una hija menor de edad.

Recientemente, el presidente de la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo (ACAI), Santiago Barambio, en la subcomisión parlamentaria que estu­dia la reforma de la ley del aborto, presionaba para que se suprima la obligatoriedad del consentimiento de los tutores a la hora de llevar a cabo el aborto a partir de los 16 años. Y parece que la presión del lobby ha si­do efectiva: el grupo socialista en el Congreso ha decidido apoyar que la “autonomía de decisión” para abortar se fije en los 16 años. Más clientela. A la vista de todos estos datos, la conclusión es delirante: una joven con 14 años es menor para conducir ciclomotores pero no para mantener relaciones sexuales, y con 16 es menor para beber pero no para que le dispensen una píldora abortiva. A esa edad, sus padres son responsables de que no fume, pero no tienen derecho a acceder a sus notas, según plantea la Agencia de Protección de Datos de Madrid.

La salud reproductiva

Uno de los aspectos en los que más presiones de autonomía se han detectado es el referente a la llamada “salud reproductiva”.

En mayo de 2002, la sesión especial de la Asamblea de Naciones Unidas sobre la Infancia aprobó un documento lleno de metas deseables para mejorar la situación de los niños.

Para unos países, los niños y adolescentes debían adquirir una autonomía propia para tomar decisiones sobre su vida, sobre todo en cuestiones de sexualidad, al margen de sus padres. La Unión Europea se decantó por esta postura. Sin embargo, otro sector, entre los que se encontraba EE.UU., quería centrar más la atención en la responsabilidad de los padres respecto a sus hijos.

En un mundo donde todavía 150 millones de niños no tenían asegurada alimentación suficiente y donde 5 millones morían cada año por enfermedades evitables, para la Unión Europea y otros países occidentales el principal caballo de batalla fue -como en las Conferencias de El Cairo y de Pekín- el derecho a los servicios de “salud reproductiva”, que no excluían el aborto para los adolescentes y una idea de la educación sexual centrada en el uso de los anticonceptivos. En la redacción de estos y otros documentos internacionales hay siempre presiones para introducir un “derecho a la intimidad de los adolescentes”, de modo que puedan obtener anticonceptivos o incluso abortar sin permiso de los padres.

Por la oposición de Estados Unidos, el Vaticano y varios países latinoamericanos y musulmanes, se excluyó por fin la expresión “servicios de salud reproductiva”. A cambio, en el proceso negociador este grupo tuvo que renunciar a definir la familia exclusivamente como una unión “basada en el matrimonio entre un hombre y una mujer”, y a defender la abstinencia como el núcleo central en la educación sexual de los adolescentes.

Para que nuestros hijos sean felices

Para que nuestros hijos sean felices
Ayuda a tus hijos
Escrito por José Luis Olaizola

Antes, como lo de tener hijos era algo natural, había menos exigencias. Ahora, desde lo de la paternidad responsable, los hijos te pueden pedir cuentas sobre si has sido suficientemente responsable a la hora de tener determinado número de ellos.
La cuestión se formula en los siguientes términos: si usted tiene demasiados hijos, no les puede dar lo mismo que si sólo tiene uno, dos…, como mucho tres. Incluso hay sesudos sociólogos que cuantifican muy bien el problema, hasta con fórmulas algebraicas. Por ejemplo: si usted pertenece a la clase media, o es Leer el resto de esta entrada »

Sintonizar con los hijos

Sintonizar con los hijos
Conoce a tus hijos
Escrito por Fernando Alberca

(La publicación impresa de este artículo se editará en el Suplemento de Escritos Arvo)

En una sociedad donde cada vez son más abundantes los reclamos que atraen y “revuelven” las conciencias de los hijos, la comunicación con los padres se revela como un aspecto fundamental en la educación, en donde se pone en juego la felicidad de cada hijo y la armonía familiar.

Fernando Alberca, filólogo, Director del Colegio de Fomento Montearagón (Zaragoza), profesor de Educación Secundaria y padre de seis hijos, nos asegura que buena parte del problema y, por tanto, Leer el resto de esta entrada »

Tres virtudes para la “Generación Yo”

En una época en la que los valores en alza son la autonomía personal, el pluralismo o la autenticidad, vale la pena dedicar unos minutos a pensar qué virtudes pueden atraer más a los jóvenes de hoy. El pensamiento crítico, la valentía para defender las propias convicciones y la empatía orientada a ayudar a los demás son tres entre otras que cabe enumerar.

Firmado por Juan Meseguer
Fecha: 5 Enero 2011

Frente a los cansinos reportajes que se dedican a lamentar el insaciable narcisismo de la “Generación Yo” (los nacidos después de 1982), su adicción a las pantallas o su necesidad permanente de estar conectados con otros, es posible dar la vuelta a la tortilla e intentar sacar virtudes de sus puntos débiles.

El ideal de autenticidad, por ejemplo, puede ser un revulsivo para favorecer Leer el resto de esta entrada »

El relativismo no puede educar

Padres y Colegios 03/02/2011 –

Benigno Blanco. Presidente del Foro de la Familia.

Quien pretenda educar tiene que aclararse antes sobre en qué consiste ser buena persona, pues solo así podrá saber en qué quiere que se convierta el educando, solo así sabrá hacia dónde orientar el proceso educativo. Y hoy día hay muchos adultos –padres, profesores– que no se aclaran sobre en qué consiste ser buena persona y por eso no pueden educar por mucha buena intención que pongan en el intento. Educar exige como presupuesto, Leer el resto de esta entrada »

17 Preguntas sobre la educación diferenciada (11ª a 17ª y bibliografía)

17 Preguntas sobre la educación diferenciada (11ª a 17ª y bibliografía)
11. ¿Como puede contribuir mejor la escuela a la socialización de los alumnos en la diversidad?

La escuela puede y debe contribuir a la socialización de los alumnos. Con todo, hay que hacer unas precisiones para evitar ciertos tópicos demasiado frecuentes.

Durante un año, los niños están en la escuela sólo un 15% del tiempo. Por otro lado, no podemos ser tan inocentes como para pensar que la educación corresponde principalmente a la escuela, y que por tanto no haga falta hablar de los otros ámbitos que ocupan el 85% del tiempo de los niños. Además, de hecho, Leer el resto de esta entrada »

17 Preguntas sobre la educación diferenciada (6ª a 10ª)

17 Preguntas sobre la educación diferenciada (6ª a 10ª)

6. ¿Una escuela puede decidir su propia organización y métodos pedagógicos?

Es de sentido común en un país democrático, y así está legislado.

Por eso existe aquello que llamamos “carácter propio” de los centros escolares y que la LODE (15) define de esta manera en su preámbulo: “En estos principios debe inspirarse el tratamiento de la libertad de enseñanza, que ha de entenderse en un sentido amplio y no restrictivo, como el concepto que abarca todo el conjunto de libertades y derechos en el terreno de la educación. Incluye, sin duda, la libertad de crear centros docentes Leer el resto de esta entrada »

17 Preguntas sobre la educación diferenciada (1ª a 5ª)

17 Preguntas sobre la educación diferenciada (1ª a 5ª)
1. ¿Se ha llegado a la educación mixta generalizada por los avances de la pedagogía?

No exactamente.

Partimos de una situación de injusta discriminación de la mujer, que durante mucho tiempo seguía un currículum escolar de una exigencia menor a la de los chicos. Al final de la gran guerra de 1914-19, en todos los países de occidente se inicia un proceso que acaba al final de la segunda guerra mundial que iguala el proyecto educativo de chicas y chicos en medios y objetivos. Se supera así la discriminación escolar sin que se ponga en duda la educación diferenciada, ampliamente mayoritaria en esos años. La educación mixta como opción Leer el resto de esta entrada »