EDUCACIÓN DE LA SEXUALIDAD EN NIÑOS DE 10 A 12 AÑOS

Manuel Feria
La educación sexual contemporánea, ofrece respuestas a las preguntas del como( ¿cómo se hace?, ¿Cómo se evita?, ¿Cómo se pone?…), pero no a las preguntas de los porqués. Si no hay porqués, si no hay un sentido de la persona y su cuerpo, ¿Cómo se pueden responder satisfactoriamente los cómo?

A través de esta sesión vamos a ir viendo el papel primordial que tenemos los padres Leer el resto de esta entrada »

ELOGIO DEL PUDOR

Jorge Peña Vial
El desenfado para hablar de lo íntimo y personal, la frivolidad y la desvergüenza, campean a sus anchas en los programas radiales y televisivos. Se exagera el valor moral de esta nueva franqueza. Se sostiene que lo no espontáneo es falso, calculador e hipócrita. Si a esta lógica unimos la muy en boga moral de la autenticidad, resultará que lo reflexivo y voluntario será siempre hipócrita y falso. Resulta arriesgado hablar hoy del pudor cuando la sociedad hace gala de haberlo superado y predomina la retórica de la explicitación total, el decirlo todo y a voz en grito. ¿Es el pudor algo obsoleto y prescindible, o más bien un valor siempre necesario, tanto personal como socialmente? No ha transcurrido mucho tiempo de cuando el pudor era algo vivo y operativo en el tejido social. Muchos recuerdan sus manifestaciones en todos los niveles: vestido, espectáculos, lenguaje, tono de las relaciones personales, etc.

Max Scheler, el entonces Karol Wojtyla, Giuseppe Savagnone, Jacinto Choza, por citar algunos estudios conocidos, han mostrado la profundidad antropológica del pudor. Choza en su ensayo “La supresión del pudor” lo considera como la tendencia y el hábito de conservar la propia intimidad a cubierto de los extraños. Así se dice que una persona carece de pudor cuando manifiesta en público situaciones afectivas o sucesos autobiográficos íntimos. Es que la intimidad puede quedar protegida o desamparada en función del lenguaje, del vestido y de la vivienda. Se da una proyección espacial de la propia intimidad en la casa y en la propia habitación. Y el cuerpo, si bien no es la proyección espacial de la intimidad tampoco es algo meramente neutro y yuxtapuesto, puesto que yo soy también mi propio cuerpo. El pudor más que natural o cultural es estricta y genuinamente personal: “el pudor es el modo como una persona se posee a sí misma y se entrega a otra concreta”.

Pero hoy muchos consideran obsesiva y malsana toda discreción a la hora de vestir o de manifestar los propios deseos o impulsos. Sin embargo, una manifestación exagerada o indiscreta puede ocultar lo esencial. Una excesiva visibilidad acaba por hacer opaca a una persona o una situación. Es como si la auténtica personalidad quedase por completo oscurecida precisamente por la luz de los reflectores que les enfocan sin cesar. Máscaras vacías, tras lo cual no hay ningún rostro. Hay modos de exhibición de la realidad personal que en vez de desvelar un sentido acaban por banalizarlo y ocultar su verdad profunda. Mecánica fatal que reduce el sujeto a objeto, las personas a cosas.

Hoy existe una obsesión por “sacar a la luz”, por “revelar”, por “hacer al fin público” realidades que requerirían una saludable penumbra para poder sostener, hasta en lo malo, la propia dignidad. Pareciera que no hay perversión, retorcimiento o vicio que no requiriera ser expuesto al público, desdramatizado y homologado. Cuando George Orwell acuñó la expresión “El Gran Hermano” en su novela 1984, quería subrayar lo espantoso de un régimen totalitario que aplasta a las personas al someterlas a un despiadado control visual. Ahora el reality ha creado, bajo la forma de espectáculo, un pequeño campo de concentración en donde las personas se despojan de toda intimidad, y reducidas al rango de ratón de laboratorio, son objeto de incesante observación dentro de una caja de cristal transparente. Flujos íntimos y conversaciones triviales obtienen un éxito masivo. Lejos de constituir el último tabú de una mentalidad superada, el pudor es el signo indeleble de la dignidad de toda persona.

LAS GRIETAS DEL “SEXO SEGURO”

Miguel A. Martínez González
En un artículo que publicamos en 2005 el Dr. Jokin de Irala y yo habíamos denunciado desde la principal revista científica de la medicina española la escasa efectividad de las campañas de sexo seguro, dados los indicadores de mayor promiscuidad, mayor tasa de embarazos en jóvenes y crecimiento de la sífilis y gonococia en España. Advertíamos que, en oposición a los errores de esos métodos, un buen ejemplo a seguir es lo que sí ha funcionado Leer el resto de esta entrada »

ESPAÑA: MÁS PÍLDORA DEL DÍA SIGUIENTE Y MÁS ABORTOS

Aceprensa
Los resultados no pueden ser más decepcionantes para la política sanitaria que presentó la píldora como el remedio seguro para reducir las cifras del aborto. Sin embargo, al dar a conocer estos datos, la ministra de Sanidad, Elena Salgado, no anunció ningún cambio de estrategia: sólo más de lo mismo. Se trataba de presentar la enésima campaña para fomentar el uso del condón, que tampoco ha resultado muy eficaz para prevenir enfermedades de transmisión sexual, ya que los casos declarados de sífilis pasaron de 700 en 2001 a 1.255 en 2005, y los de infección gonocócica de 805 a 1.174 en el mismo periodo.

Pese a la píldora del día siguiente, la tasa de abortos por mil mujeres ha subido de 7,66 en 2001 a 8,9 en 2004. Pero hay quien no se desanima. El doctor Ezequiel Pérez Campos, presidente de la Sociedad Española de Contracepción, declara que “si la píldora postcoital se usara todo lo liberalmente posible, las cifras de aborto deberían bajar” (“El País”, 20-07-06). En concreto, propone que se entregue sin receta médica.

Sin embargo, un reciente trabajo publicado en la revista médica JAMA (293; 54, 2005) contradice esa presunción. Se incluyeron en el estudio 2.117 mujeres de entre 15 y 24 años, a las que se dividió en tres grupos: uno que podía adquirir la píldora en la farmacia sin receta médica; otro al que se le proporcionaban las pastillas por adelantado y un tercero en el que se les facilitaban tras la visita a un hospital o una clínica. En dicho trabajo, los autores comprueban, tras un seguimiento de 6 meses, que las mujeres a las que se proporcionaban las pastillas por adelantado, las utilizaban en un 37,4% de las veces; las que tenían libre acceso a las farmacias, en un 24,2%, y las que debían acudir a un hospital, en un 21%. Lo que llama poderosamente la atención es que, con independencia de estos porcentajes, los índices de embarazos y de enfermedades de transmisión sexual fueron similares en los tres grupos.

Después de campañas de todo tipo para promover los preservativos y facilitar el uso de la píldora del día siguiente, los médicos que atienden a los jóvenes que van a pedir la píldora gratuita a los centros de salud constatan que lo que falta no es información, sino formación. Advierten una tendencia a subestimar los riesgos de determinadas conductas sexuales y una cierta banalización de la píldora postcoital y del aborto como solución.

Las jóvenes que van a pedir la píldora aseguran que en las relaciones han usado el preservativo y que se les ha roto o deslizado. Aunque pueden mentir, con esta explicación no sale muy favorecido el argumento sobre la eficacia del condón para prevenir el SIDA y evitar embarazos no deseados.

Tras la experiencia de estos años, lo que sin duda ha conseguido mejorar la píldora del día siguiente es la cuenta de resultados de los laboratorios farmacéuticos. Un resultado que no defraudará a la Sociedad Española de Contracepción.

PROPÓNTELO, PROPÓNSELO, EVITAR EL SIDA

Jokin de Irala
Dr. Jokin de Irala, ¿es necesario otro libro sobre el sida a estas alturas?

Sí, es necesario porque no parece que desde la Salud Pública se haya logrado frenar esta epidemia, puesto que han fallecido ya más de 25 millones de personas desde que se identificó por primera vez la enfermedad en 1981. Muchos se preguntan si la Salud Pública está fracasando. Por lo tanto, es preciso seguir estudiando la situación para llegar a un acuerdo sobre cómo se debería plantear la prevención. Con este libro, queremos hacer llegar a la población Leer el resto de esta entrada »