Carta 50

50– Todos dicen que estamos locos, pero todos han pasado o pasarán por esta edad; no es que estemos locos, es que tenemos ganas de vivir y por eso nos tachan de irresponsables; nada nos parece justo, ¿a quién sí?, creo que a nadie, todos, sea cual sea la edad, quieren algo diferente, pero nosotros, los adolescentes, no tenemos miedo a ponerlo en práctica y a gritar y gritar hasta que nos hagan caso. Queremos pasar desapercibidos, pero queremos llamar la atención; queremos independencia, pero nos gusta que se preocupen de nosotros. Quizá todo lo anterior no se puede aplicar en general, pienso que sí (todo lo vemos normal); de todos modos mi experiencia es así: Reconozco que no habré madurado lo suficiente, que quizá esté un poco loco, pero dicen que la vida es un sueño y los sueños se viven intensa y locamente; no veo bien vivir triste y no decir lo que se siente; uno es dueño de lo que dice y esclavo de lo que piensa. Lo mejor es buscarse amigos que piensen lo mismo, es difícil pero terminas contagiando tu alegría y locura. ¿Qué diferencia hay entre una chica y un chico? Apenas unos pocos genes, somos adolescentes iguales, por lo que no veo porque debemos comportarnos con ellas de distinta manera de como lo hacemos con nuestros amigos, es algo hipócrita que nos enseña la sociedad, siempre he creo que es bueno tener una buena amiga y un buen amigo (ambos te darán consejos que te influirán bastante en tus decisiones, pero que nunca haces caso) no necesariamente del mismo grupo de amistades, a veces es mejor ver las cosas desde fuera. ¿Lo más importante?, los amigos, la gente, la alegría y sobre todo defender lo que uno piensa o quiere. En realidad no hay tanta diferencia entre un adolescente y otra persona, tan solo que el primero acaba de pasar la infancia, y aún la recuerda, e incluso la continúa; los demás, los más mayores, ya pasaron hace tiempo la infancia y les cuesta sacar de dentro el niño que llevan, y cuando lo hacen se averguenzan de ello o la sociedad rechaza esa sana locura; cuando un quinceañero saca el niño que lleva dentro, consigue adaptarse a su actual personalidad y no se averguenza de ello, se enloquece y vive su vida sin contar con los demás aunque sin molestar, y es por eso por lo que quizá, somos diferentes. ¿Las chicas?, desde que cumples los 13 años tu familia y los amigos de tus padres comienzan con las impertinentes preguntas de siempre ¿tienes novia? ¿como se llama? ¿quien es? parece como si fuera algo malo o algo fuera de lo normal, no sé, primero están deseando que respondas que sí, en cuanto te haces más mayor, un par de años nada mas, comienzan a decirte que las chicas son mas listas que nosotros, que no seamos tontos, que hay tiempo para todo… En cuanto alguien te ve con una chica ya comienzan los rumores de que estás saliendo con ella, las “marujas” del mercado hablan hasta que llega a oídos de tus padres que has hecho esto y lo otro con la hija de no sé que mujer; a veces son ciertos esos rumores aunque un poco exagerados, y otras veces son falsos; a mí la verdad es que no me importa que se rumoree de mí pero aquellas personas metomeentodo podrían callarse la boca de vez en cuando porque a veces meten la pata hasta el fondo. Yo soy un chico al que le gusta estar rodeado de gente, ya sean chicas o chicos, y me gusta hablar con las chicas y no por eso estoy saliendo con ninguna; quizá haya tenido alguna amiga más íntima que las demás, una amiga a la que he podido hablarle de todo, con la que me he podido reir hasta de mí mismo; como siempre los rumores comienzan y todo se estropea. Según lo que he visto, los padres suelen ser más posesivos con las hijas que con los hijos, me refiero a que ven un escándalo que su hija salga con un chico determinado, mientras que ven normal que su hijo salga con aquella chica tan mona, y no piensan en el padre de la chica mona… ¿La hora?, yo nunca he tenido problemas con la hora de llegar a casa, pero casi todos mis amigos tienen una hora de llegada, unos antes y otros después; muchas veces los padres no se dan cuenta de que si imponen una hora de llegada muy inferior a la del resto del grupo, lo que está haciendo es imponerle la hora a todos, porque cuando se está lejos de casa y uno se tiene que ir, normalmente no se suele dejar ir sólo y algunos le acompañan… De todas formas existe la vieja excusa del autobús, que no sé cómo, siempre traga. Me parece que mi conclusión es que lo más importante son los amigos y que cada uno viva su vida, con alegría y sobre todo con ganas de divertirse que la locura quinceañera no es mala. Creo que muchos quisieran volver a la adolescencia para así seguir viendo la vida como un intenso sueño.

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