Carta 45

45– La adolescencia es una etapa muy difícil, parece un tópico, pero ser adolescente hoy en día no es nada fácil. Nosotros durante esos años es cuando descubrimos lo que es la vida, lo que nos podemos permitir, lo que no; realmente buscamos a la persona adecuada que nos escuche, y que sobre todo nos entienda. Eso es un trabajo de los amigos, de la familia, es decir, de las personas que nos rodean. Hay personas que tenemos plena libertad para hablar con nuestros padres sobre todos nuestros problemas, nuestras aspiraciones y nuestras inquietudes. Otras, sin embargo, por distintas circunstancias o simplemente por no tener práctica, no pueden recurrir a sus padres, para poder hablar con ellos. Los padres son muy importantes en nuestra vida su apoyo es esencial: yo como adolescente sé que mis padres no estarán toda la vida conmigo, pero mientras esté en casa voy a disfrutar con ellos, por supuesto también con mis amigos y en general estar feliz conmigo misma y con la gente que me rodea. La verdad es que según pasan los años, nuestro razonamiento va cambiando de una manera exagerada (aunque sea lógico que nuestros pensamientos evolucionen) y a veces si antes pensabas que algo era blanco, pués ahora ves que es totalmente negro. Cuando se es adolescente, uno es muy vulnerable, cualquier cosa nos puede hacer cambiar nuestra opinión de algo radicalmente. Para mí, lo más importante es vivir en el presente y disfrutando de los que nos rodea, también pensando en el futuro, pero en un futuro próximo, es decir: mañana, pasado mañana… todo el mundo queremos llegar a viejos y con una buena salud… etc. Los adolescentes necesitamos motivarnos, tener algo o alguien para poder dar pasos en la vida que a veces nos cuesta tanto dar. La sociedad que nos rodea nos influye más de lo que pensamos, y para no recibir esos “golpes” que nos da la vida o incluso aunque los recibamos que no nos afecten, ni nos hagan “hundirnos”, sería bueno tener una autoestima positiva o un carácter fuerte, no digo que con un carácter fuerte no recibas esos “golpes” ni mucho menos: pero en algunos casos ayuda mucho a ver las cosas con claridad. En otros casos tal vez tener un carácter fuerte no te deje ver otras cosas (aunque a mí todavía no me ha ido tan mal). Por otro lado en la adolescencia y en la madurez la felicidad no se consigue facilmente, aunque uno sea feliz, no tiene felicidad completa. Es interesante saber que la adolescencia interesa a la gente, porque no todo el mundo piensa en los jóvenes de manera positiva (sobre todo la gente mayor que nos considera “bichos raros”) aunque seamos las personas del futuro. Gracias por darnos la oportunidad de expresarnos.

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