Carta 38

38– A veces, nosotros mismos, nos ponemos a pensar sobre nuestra propia adolescencia, pero no sacamos nada en claro. Es una etapa difícil, o al menos eso dicen, en la que nos volvemos mas rebeldes. Empezamos a darnos cuenta de lo que en verdad es la vida: las injusticias, las verdades,… pero no todo es negativo: nos sentimos mas libres, más mayores, en una palabra, mas responsables. Comienzan a surgirnos una serie de cosas: Aparece el mejor amigo, aquel en quien confías y hasta le cuentas tus mas íntimos problemas. Todo va bien, parece que te escucha, pero ¡zas!, el día menos pensado te enfadas con él por cualquier tontería y dejas de hablarle. Dicen que el tiempo lo cura todo, y en parte tienen razón, porque de la noche a la mañana todo sigue igual como si nada hubiera pasado. Las chicas no te hacen ni caso y empiezas a preguntarte si tal vez serán los granos los culpables o en verdad lo de tu cara no tiene solución. Los amigos que te rodean tienen novias y tú solo piensas en esa chica que no te hace ni caso. Les pides a tus padres mas hora para volver a casa, eso de la hora de vuelta no lo entiendo porque por mucho que intentes estar a esa hora, nunca lo consigues, así que es absurdo. Cuando sales por ahí con los amigos estás mas pendiente del reloj que de otra cosa y cuando llegas a la parada de autobús, porque tienes que volver, siempre tarda mas de lo normal. Pero parece que eso de ser adolescente trae sus ventajas. Por fin llega el viaje al extranjero. Me voy a Inglaterra, solo, sin padres, todo un mes. Al principio andas un poco asustadillo, porque no conoces a nadie, pero pronto te haces amigo de tu compañero de avión. Durante ese mes me lo pasé genial, fue lo mejor de mi vida. Eramos una pandilla de amigos de todas partes de España (Galicia, Pais Vasco, Extremadura, Madrid…), que en muy poco tiempo llegué a compartir más cosas que con mis amigos de toda la vida. Fue un mes en el que cambié totalmente, porque ellos me hicieron sentirme muy a gusto. Pero pronto acabó todo y de vuelta a Madrid. Todos nos prometimos escribirnos y vernos, pero poco a poco vuelves a la rutina y vas perdiendo el contacto con ellos, Pero aun así quedamos un grupillo de gente muy maja que nos escribimos y nos vemos con mas frecuencia. Siempre recordamos las mejores hazañas y nos ponemos al día de los “líos” que han pasado entre la gente de Inglaterra. De vuelta a los estudios. Todos te dicen lo mismo; iros preparando para la selectividad, notas por aquí, por allí, lo de siempre. Creo que ya nos marean y que podrían dejar a la selectividad, porque todavía queda un año. En clase todo sigue igual, todos desquiciados por la física, pero contentos. Parece que este año está siendo uno de los mejores respecto a la gente de clase. Nuestro grupo solemos ir los viernes por ahí para olvidarnos de todo lo malo de la semana. Parece que no pensamos nada más que en lo que vamos a hacer el fin de semana y eso es lo que pensamos y hablamos durante toda la semana. Bueno creo que ya te he dado bastante el coñazo contándote todo esto, así que espero que te sirva para algo de tu libro. Por cierto yo quiero una copia en cuanto salga, que no me quiero perder ni un sólo detalle de lo que dices en ese libro. Vale. Espero que este año vuelvas a organizar el “camino de Santiago” porque voy a ir, ya tengo convencidos a mis padres. Tengo ganas de ir porque todos los que han ido me han dicho que quieren repetir, así que este año no me quedo con las ganas. Adios.

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