Carta 36

36– Hola garry, no se como enfocar este tipo de escrito, pero comenzaré comentando la adolescencia desde mi punto de vista y mis experiencia vividas en este plazo de tiempo llamado la edad del pavo, al que tanta gente le gustaría volver a vivir y que para mí no es nada fácil. Mi enfrentamiento con compañeras (si se puede llamar asi) empezó en el colegio cuando era pequeña en la época que yo tenía diez u once años; todas las chicas de la clase se ponían en contra mía, me insultaban y hasta me hacían llorar, salvo una chica que tenía problemas por haber estado 5 meses en el vientre de su madre nada mas, digamos que era la marginada, pero a veces esas personas son las que tienen corazón. Bien, como íbamos diciendo, se metían conmigo, bien podía ser por la envidia ya que era una chica estudiosa los profesores estaban detras de mi y para que mentir, yo también, por otro lado los chicos de la clase tonteaban mucho conmigo y esa sería la razón por la que había tan malas ondas en la clase, y todo siguió así durante tres años, los cuales yo era delegada de la clase y aunque no se me dió tan mal como el año pasado, allí siempre había quejas: (creo que esa es la razón por la que no valgo para delegada ya que he aguantado mucho y no me atrevo a hablar de problemas por aquello que me ocurrió; hasta cierto punto que me echaron de delegada, eso para mí fue como muy importante en mi vida, por primera vez tuve que ir al despacho del director llorando, rodeada de todos los profesores porque me querían tirar por las escaleras. Todo esto terminó cuando en un fin de curso todas ya habían cambiado de opinión y en este caso me “sobraban” amigas, desde ese momento ya no confiaba en nadie, terminé octavo y vine a este colegio, la pesadilla había terminado o quizá no. Pues bien el primer día de clase todo era distinto, nuevas caras, nuevos profesores, y como no todo un camino que recorrer para llegar a ser algo en la vida, pero siempre tenía que estar motivado; en los anteriores momentos mi motivación era el baile (estaba apuntada a una academia) y mis amigas de siempre. Bien en primer lugar hablé con una chica de clase, que me pareció una chica monísima y muy dulce (así lo sigue siendo aunque hay algo en ella que no me esperaba, quizá sea que soy muy exigente). Pero algo me decía que en esa clase algo iba a pasar de nuevo, y el problema eran dos chicas que me hicieron la vida imposible con sus dos caras, una de ellas era la de los sábados y los días de cachondeo, la otra era la de las espaldas, cuando no estaban conmigo es cuando todo cambiaba. Al igual me ocurrió con otra chica que siempre te dejaba mal ya que era la guapita y lista de turno que manejaba todo, pero ese no fue mi mayor problema ya que en primero no me fue tan mal. En segundo comencé el curso con muchas ganas, las cosas con las chicas de clase no me importaban tanto como años anteriores, con las dos chicas que he comentado antes todo iba bien hasta que comenzaron a salir con sus novios y los fines de semana ya no íbamos juntos, pasó el tiempo y en Abril todo parecía que se me había caído en mis pies todo un mundo como si nada tuviera sentido en mi vida, era un pozo sin salida me encontraba mal, muy mal y para colmo las cosas en clase me iban bien por primera vez, pero no se como sería que caí en una depresión, estuve en tratamiento psicológico durante cinco meses. Llegó el verano y gracias a Dios se me pasó. Hoy en día no estoy con aquello, no me hablo mucho con ellas, prefiero mantenerme al margen y de todo tipo de gente que me quiera hacer daño. Salgo por madrid y me va muy bien aunque en ciertos círculos hay mala gente no te miran de ninguna forma ni bien ni mal ¡por fin!. Bien en cuanto a mis relaciones con chicos voy a ser realista, todos a esta edad tenemos a esa persona que nos entra por los ojos y decimos que la queremos o simplemente nos gustan. Pero ultimamente yo veo a los jóvenes muy obsesionados por el sexo, por la primera vez y demas, parece como si lo necesitan para vivir. Desde luego que en mi caso no y no lo digo como si fuera una monjita, simplemente porque prefiero querer a una persona sin tener ningún tipo de relación sexual hasta no estar preparada y segura. Ahora me encuentro en una etapa muy especial, trato de vivir el día a día sin preocupación y con quien me quiere. Bueno te habré aburrido con mis tonterías que en sí se reducen a simples experiencias pero que para mí tienen mucha importancia ya que me han marcado, pero además de todas esas penas contadas he conocido la felicidad y la sigo conociendo ya que tengo una familia que a veces ni me la merezco porque me apoyan en todo, menos algunos problemas, de salir, la hora, el teléfono… etc. Desde luego que esto de ser joven no es nada fácil ya que los problemas mas tontos son distintas galaxias de las que no sabes como salir.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *