Carta 27

27– Bueno… la presión atmosférica de los profesores, las rejas de las ventanas del colegio, las palizas de mi padre, mi madre y todos mis hermanos hacen de mi vida una vida muy llevadera. Ahora empezamos unos cursos (muy importantes) ¡Hay que sacar media! ¡tienes que llegar alto! Tienes que estudiar. Se supone que se madura. Pero cuando uno no pone algo se empieza a automarginarse y prosigue con los compañeros. Hay que vencer a todo tipo de vaguería, pereza y hasta otro tipo de cosas que se supone que a esta edad empezamos a ser hombres. Empiezan a pensar en chicas, los que no lo hacían ya. Es otra visión, otra fase muy diferente. Se forma una presión, que hacen de ti un centro de cosmos que giran a tu alrededor. Uno no se lo puede tomar a “bien”, si es luchador será feliz, otros cumplidores pero que les cuesta mas, y otros que se lo toman a “mal”, por unas circunstancias u otras. Hay casos difíciles, la droga, el sexo. También empiezan los años de los gallitos. Posdata: nadie es perfecto.

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