ANIMACIÓN A LA LECTURA

Ainhoa Ibarrondo
Los niños que han sido estimulados en la lectura en edades tempranas o han sido lectores habituales en la infancia manejan un vocabulario más extenso que los niños no lectores y dominan antes las reglas de ortografía y gramática, lo que les da más fluidez y corrección al hablar y escribir.

Los beneficios de la lectura no sólo son visibles en el rendimiento escolar, también en otros aspectos de la vida cotidiana. Por medio de los libros los niños pueden encontrar aficiones, conocer otras formas de pensar, educar en valores, potenciar la creatividad…etc.

Podemos decir que al niño la lectura le proporciona:

+ Ayuda al desarrollo y perfeccionamiento del lenguaje.
+ Mejora las relaciones humanas, enriqueciendo los contactos personales.
+ Facilita la exposición del propio pensamiento y posibilita la capacidad para pensar.
+ Es una herramienta extraordinaria de trabajo intelectual.
+ Aumenta el bagaje cultural.
+ Amplia los horizontes del individuo.
+ Despierta aficiones e intereses.

+ Desarrolla la capacidad de juicio, análisis, de espíritu critico.
+ Estimula y satisface la curiosidad intelectual y científica.
+ Despierta aficiones e intereses.
+ Desarrolla la capacidad se juicio, de análisis y espíritu critico.
+ Fomenta el esfuerzo.
+ Potencia la capacidad de observación, de atención y de concentración.
+ Facilita la recreación de la fantasía y desarrollo de la creatividad.

+ Desarrolla las virtudes morales.
+ Las lecturas nos hacen mas libres.
+ Potencian la formación estética y educa la sensibilidad.
+ Es un medio de entretenimiento y distracción.
+ Es fuente de disfrute.

Todas las actividades de nuestros hijos, tienen que tener un tiempo y un momento adecuado. Por lo que continuación os proponemos unas pautas a seguir para animar a nuestros hijos a lectura:

+ Establecer un horario: puede ser antes de ir a la cama para preparar al niño para el sueño.
+ Hacer preguntas al niño para estimular la curiosidad.
+ Mostrarán más interés por la lectura si ven a sus padres con un libro entre manos, leyendo el periódico….. “Ellos leen si tú lees”.
+ Es importante dedicar una balda, que sea accesible, de la habitación del niño para colocar los libros.
+ Es conveniente que los niños elijan los cuentos que quieren y que previamente hemos seleccionado para su edad.
+ Que los padres lean en voz alta.
+ Que hablar de libros sea un tema frecuente de conversación con la familia.
+ Que los libros sean un regalo habitual.
+ Enseñar a los hijos a cuidar los libros.
+ Acudir con los hijos a lugares donde haya libros.

A la hora de contar un cuento es fundamental crear expectación antes de empezar, aunque ese libro ya lo hayamos leído en otras ocasiones. Podemos utilizar registros de voz diferentes para los personajes y adecuar la voz para expresar alegría, tristeza, miedo, sorpresa…. Para mantener la atención y despertar la curiosidad, es recomendable utilizar gestos y onomatopeyas dentro de la narración. Buscar la participación del niño, mediante preguntas, ayudará a mantener su interés por los libros y los cuentos y valorarlos como instrumento de disfrute.

QUIERO BOCATA DE CUENTO!

A papá lo quiero mucho,
por eso sobre él me siento
y al oído le susurro:

-Papá, ¿me cuentas un cuento?
En seguida me pregunta:
-¿Aquél de pan y pimiento…?
-¡Ese no, que no me gusta
y además dura un momento!

Pero mi mueca de enfado
papá la borra de un beso
y me cuenta el cuento largo
de dos perritos y un hueso:

Uno solía comer migas;
el otro, pastel de queso
y se emperraron un día
por un hueso de gran peso.

Y la historia es tan tremenda
y yo escucho tan atento
que al acabar, de merienda,
¡pido bocata de cuento!

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