17 Preguntas sobre la educación diferenciada (11ª a 17ª y bibliografía)

17 Preguntas sobre la educación diferenciada (11ª a 17ª y bibliografía)
11. ¿Como puede contribuir mejor la escuela a la socialización de los alumnos en la diversidad?

La escuela puede y debe contribuir a la socialización de los alumnos. Con todo, hay que hacer unas precisiones para evitar ciertos tópicos demasiado frecuentes.

Durante un año, los niños están en la escuela sólo un 15% del tiempo. Por otro lado, no podemos ser tan inocentes como para pensar que la educación corresponde principalmente a la escuela, y que por tanto no haga falta hablar de los otros ámbitos que ocupan el 85% del tiempo de los niños. Además, de hecho, la escuela no deja de ser un elemento de cierta artificialidad en lo que es la sociedad.

Por tanto, es obvio que, de entrada, la socialización correcta no depende sólo ni principalmente de la escuela; afirmar lo contrario seria acusar a la escuela, ya que se la haría responsable (si fuese la única y principal socializadora) de la violencia doméstica, de la inseguridad ciudadana, de la insensibilidad ante la guerra, etc… que no habría sabido evitar.

A parte de estas consideraciones de sentido común, ya hemos citado en otros apartados que muchos estudios demuestran que –frecuentemente de forma sorprendente para los mismos investigadores- la educación mixta contribuye menos a evitar la violencia sexual, las escandalosas diferencias de orientación profesional (30), y los “estereotipos” de género”. Y es que para ayudar a los alumnos a su socialización, no es imprescindible un ámbito mixto; más bien, la convivencia mixta parece que la dificulta. Debemos ser conscientes de que “convivir” no siempre tiene un sentido y unos resultados positivos.

Teóricamente, en la escuela mixta debería haber ventajas sobre la diferenciada para educar en la convivencia. Pero esto es una interpretación simplista: la “mixticidad” no es suficiente; hace falta una profunda acción educativa que precisamente resulta más difícil en la escuela mixta debido a la variedad de situaciones de madurez y desarrollo personales que se dan entre niñas y niños; también por el aumento de tensiones que se suele dar en un aula no homogénea. Algunos sociólogos han llamado la atención advirtiendo que las intervenciones específicas para conseguir la convivencia “acaban perdiendo su fuerza educativa” (31).

No está demostrado que la práctica de la educación mixta haya cooperado a un mejor entendimiento entre los sexos, ni que los chicos y chicas educados en una escuela mixta hayan aprendido a respetarse en mayor grado que los de la escuela diferenciada.

Hay un debate de fondo sobre la finalidad última de la educación y de la escuela: es su objetivo prioritario la socialización o la personalización? Hay que procurar que todos los alumnos hagan suyos unos parámetros sociológicamente dominantes de pensamiento y acción, o ayudamos a cada alumno a su crecimiento como persona? Parece claro que la finalidad primera de la escuela debe ser la formación de la persona que lleva necesariamente unida la vertiente social: atender al desarrollo de hábitos de convivencia y de solidaridad; atender a cada persona –irrepetible y distinta de las demás- es el único camino para educar en libertad.

En cualquier caso, hacemos notar que el fracaso escolar es –evidentemente- uno de los grandes impedimentos de la socialización; y que está demostrada la validez académica de la educación diferenciada para conseguir unas competencias que permitan la integración en la sociedad.

Y la insistencia en la socialización no puede esconder la realidad educativa. España es el tercer país de la Europa de los 25 en “abandono educativo temprano” (32), con un 29% de población entre 18 y 24 años que no ha completado la 2ª etapa de la educación secundaria y no ha seguido ningún tipo de estudio o formación. Un nivel peor lo tienen sólo Malta y Portugal. No podemos esconder la difícil socialización de este 29%, en camino de convertirse en “sociópatas” (33).

12. ¿Qué modelo educativo lucha mejor contra los “estereotipos de género”?

El diferenciado por sexos.

Diversos trabajos realizados por especialistas en la materia han llevado a la conclusión de que en la educación mixta se refuerzan los estereotipos de género.

Para ilustrarlo podemos citar las investigaciones de Marie Duru-Bellat (34), de Fabio Lorenzi-Cioldi (35), de Nicole Mosconi (36), de Lawrie (37), de Michel Fize (38), de Lee i Bryk (39)… También podemos citar el informe de Chris Heister, Presidenta de la Comisión Sueca encargada de estudiar la mejora del sistema educativo, que indica que la educación mixta conserva y lleva a extremos negativos las diferencias entre sexos, precisamente por no tenerlos en cuenta; y se recomienda la organización de clases con sólo niñas o sólo niños.

13. ¿La escuela debe reflejar la sociedad?

No es cierto que la escuela tenga que reflejar la sociedad, en la que vemos tantos aspectos deplorables que no hay que reflejar en ningún lugar y menos en la escuela: violencia doméstica, delitos contra las personas y la propiedad, inseguridad, injusticias, racismo… Como dice Ingegerd Wärnersson (Minister for Schools and Adult Education): “Because of this, school has a central role to play in creating an open and democratic society. I am hopeful and also convinced that because of this central role, schools will be able to influence the development of society so that new generations can meet a world less characterised by violence and oppression.” [School for all, on the Government’s pre-school and school policies. Ministry of Education and Science. Stockholm (Sweden), 2000]

No es cierto que la escuela tenga que reflejar la sociedad; un pensamiento progresista no debe pensar en inmovilismos sociales que reproducen hasta la saciedad el estado presente, sino en progreso, que quiere decir desarrollo hacia una situación mejor.

La escuela debe ser una herramienta para la mejora social, aunque no sea la única ni la principal. Y, en tanto que herramienta, debe ser la herramienta adecuada. Hay que estudiar sin prejuicios los modelos educativos que contribuyan mejor al progreso personal y social. Podemos citar –por ejemplo- la opinión de Dominique Schnapper, miembro del Conseil Constitutionnel et Directrice de Recherche à l’École des Hautes Études en Sciences Sociales (40) que dice: “No hagamos de la educación mixta un absoluto. Históricamente, la cohabitación escolar de niñas y niños no es en absoluto un principio republicano. El principal argumento de sus defensores consiste en decir que la escuela debe mezclar chicas y chicos, porque la sociedad está compuesta de mujeres y hombres. Pero, en la concepción de la República, el espacio público no representa la sociedad civil, desigual por esencia. Al contrario, se construye opuestamente a ella. La escuela debe ser pues un lugar protegido, y trascender la sociedad por su aspecto impersonal y formal. Y en esto, la “mixticidad” marca más bien un debilitamiento de la idea republicana. Durante los años 1960, tenia por objetivo ideológico la lucha contra las desigualdades entre sexos, al igual que la escuela única instaurada en la misma época luchaba contra las desigualdades sociales. Hoy, uno se da cuenta de que no es suficiente mezclar niños y niñas para resolver los problemas relacionados con los dos sexos! El empuje de la democracia participativa hace inconcebible cualquier vuelta atrás, pero la hipótesis de clases separadas opcionales en la escuela, no me choca. No tota distinción es, en tanto que distinción, discriminatoria! Los directores de escuela deberían poder separar de vez en cuando las chicas de los chicos si consideran esta medida beneficiosa.”

14. ¿Sería justo dejar de financiar una escuela por el hecho de impartir educación diferenciada?

La importancia del derecho a la educación lleva al conjunto de la sociedad a destinar una parte generosa de sus impuestos a financiar la educación. Los poderes públicos, al asegurar la gratuidad (41), cumplen este mandato. Esta gratuidad de la educación se puede hacer efectiva de maneras muy diversas: a través de un sistema de conciertos económicos con los centros privados; con desgravaciones fiscales a los padres que eligen un centro no directamente financiado por la autoridad pública; con el “cheque escolar” que funciona ya en algunos países…

El “dinero público” no existe; existe el dinero con el cual cada ciudadano ha contribuido para garantizar el derecho a la educación. Los centros –públicos o privados- son el medio necesario para satisfacer el derecho a la libertad; que una escuela pueda recibir subvenciones públicas se justificará por el hecho de que los padres, al ejercer su libertad, la elijan (no al hecho de si su titularidad es pública o privada).

Un indicio, por tanto, de si una escuela funciona bien, es que tenga usuarios; por esto, si un centro tiene suficiente demanda, deberá recibir los fondos necesarios para cubrir el coste real de esas plazas escolares. Los padres tienen derecho a la gratuidad independientemente del tipo de educación elegido (mientras los centros cumplan los requisitos legales establecidos). El derecho a la gratuidad es un derecho constitucional, como hemos dicho, y no sería legítimo limitar este derecho sólo a la educación pública y a las escuelas privadas que se asimilaran a la pública (por limitaciones a la libertad de dirección, por negar al titular el derecho sobre la admisión de alumnos, por la imposibilidad de establecer un carácter propio concreto…) (42).

No debe extrañar a nadie que se subvencionen escuelas privadas de la misma manera que se subvencionan libros, películas, conciertos, el deporte, etc., incluso en ámbitos a veces muy minoritarios.

15. ¿No es conveniente que niños y niñas se relacionen en la escuela y así aprendan a tratarse con naturalidad y respeto?

Chicos y chicas se relacionan sin dificultades en la familia y en otros ámbitos sociales fuera de la escuela. Al iniciarse la adolescencia, surge espontáneamente la necesidad de amistades profundas con personas del mismo sexo. Estas amistades tienen mucha importancia en el proceso de consolidación de la identidad sexual y de la maduración personal, y se desarrollan mejor en una escuela diferenciada sin la presión del otro sexo. Por ejemplo Donna Eder mostró en un estudio etnográfico que la presencia de chicos en el aula dificulta las amistades entre las alumnas (43). Otros investigadores han notado que en las escuelas mixtas los chicos entienden mejor a las chicas pero les pierden el respeto (44).

La educación diferenciada en la adolescencia ofrece a chicas y chicos un espacio “libre de distracción”, sin presiones, que ayuda a la persona a madurar. La proximidad de personas del otro sexo –que en otros ámbitos es natural- suele ser en la escuela un factor de dispersión importante pues “obliga” a los alumnos a estar pendientes de mostrarse “correctamente” ante los compañeros del otro sexo. Con frecuencia son las chicas las que lo sufren: no olvidemos la anorexia, la preocupación exagerada por su imagen corporal, la disminución de la autoestima académica, la inseguridad que procede de estar siempre pendientes de agradar en vez de satisfacer las propias y legítimas necesidades…

En las clases diferenciadas –en cambio- durante estos años difíciles de la adolescencia, chicas y chicos pueden comprender mejor quienes son y disfrutar de un aprendizaje más libre de presiones.

16. ¿El objetivo esencial de la escuela no es preparar para la convivencia social, que es mixta?

Los partidarios de la educación mixta, con frecuencia señalan que es más necesario subrayar la dimensión psicoafectiva que la dimensión intelectual del desarrollo de la persona; el rendimiento académico se valora menos que la adquisición de hábitos sociales.

El debate sobre las cuestiones que tratamos conecta con la pregunta –ya planteada en otro apartado- sobre la finalidad de la educación y la escuela: el objetivo prioritario es la socialización o la personalización?

La educación debe atender a ambos aspectos, los cuales no se pueden dar el uno sin el otro. Sólo se es capaz de atender los compromisos sociales cuando se tiene un cierto grado de madurez personal: para poder dar, primero hay que tener. En este sentido, la personalización es previa a la socialización (45). Sólo teniendo personas maduras y responsables se podrá desarrollar bien la responsabilidad social.

Por tanto, no se puede caer en prejuicios colectivistas que minusvaloran el papel escolar en todo aquello que no sea directamente “socializante”.

17. La enseñanza pública de aquí no contempla la educación diferenciada. ¿Debería ofrecerla?

La educación no es un “servicio público”, sino un servicio de interés general, un derecho de todos que debe ser garantizado por los poderes públicos, y esto es diferente. Este derecho de todos incluye tanto la escolarización de todos en condiciones de igualdad, como el derecho de los padres a escoger el modelo de educación que desean para sus hijos.

La educación no es un monopolio del estado o de las comunidades autónomas; la educación de los hijos es un derecho –y un deber- de los padres.

El estado tiene una función subsidiaria que debe garantizar que los padres puedan educar a los hijos y dentro del derecho a elegir escuela. Esto, a la vez, garantiza la democracia, evitando de raíz un control absoluto de la formación de los ciudadanos por parte del gobierno –sea del signo que sea.

Los padres son quienes tienen el derecho a la educación de los hijos, por lo que ni el estado ni otros poderes pueden imponerle –en un país democrático- la educación privada o la pública; la educación mixta o la diferenciada; la educación en unos valores o en otros. Porque son los padres los titulares del derecho a escoger un colegio que refleje, en su carácter propio, los métodos pedagógicos, los valores y la organización escolar que desean para sus hijos. Para facilitar todo esto, convendría que –entre otras medidas- la escuela pública ofreciese también educación diferenciada (46).

NOTAS
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1. Ley General de Educación Básica
2. Especialmente en las zonas menos pobladas.
3. Como hemos dicho, en algunos países fueron las dificultades económicas las que decantaron decisivamente muchas escuelas hacia la educación mixta.
4. “La séparation des sexes durant la période de l’enfance constitue une étape essentielle du développement de l’identité sexuée.” Conseil Superieur de l’Éducation. Pour une meilleure réussite scolaire des garçons et des filles. Avis au ministre de l’Éducation. Octobre 1999. Québec. Pàg. 81.
5. S.M.BAILEY: The current status of gender equity research in American schools. Educational Psycologist, 1993, pp.321-339; N.MOSCONI: Mixité. Il faut sauver les garçons. « Le monde de l’Education », enero 2003, núm.310; R.HAWLEY: A case for boys’schools. A D.K.Hollinger I R.Adamson (Eds), “Single-sex schooling: proponents speak”, US Department of Education, 1993.
6. V.E.LEE i A.S.BRYK: Effects of single-sex secondary schools on students achievement and attitudes. “Journal of Educational Psychology” núm.78, 1986, pp.381-395.
7. C. HOFF SOMMERS: The War Against Boys : How Feminism Is Harming Our Young Men; Michael THOMPSON et al.: Protecting the Emotional Life of Boys; John NIKKAH: Our Boys Speak; William S. POLLACK: Real Boys’Voice; S.KRAEMER: The fragile male. “British Medical Journal”, 2000, 1609-1612; Candace HEYWARD: Catching up: gender values at a Canadian independent school for girls 1978-93 . “Gender and Education” 7:2, 1995, pp.189-203; AMERICAN ASSOCIATION OF UNIVERSITY WOMEN: How schools shortchange girls . Washington, DC, 1992; D.EDER : The cycle of popularity: Interpersonal relations among female adolescents . “Sociology of Education”, 1985, pp.58, 154-165; F.A.MAEL: Single-sex and coeducational schooling: Relationships to socioemotional and academic devolopment. “Review of Educational Research”, 68:2, 1998, pp.101-129; N.M.MONACO, E.L.GAIER : Single-sex versus coeducational environment and achievementin adolescent females. “Adolescence”, 1992, pp.27, 579-94; A.W.ASTIN: On the failure of educational policy. “Change”, 1977, pp.40-45; D.G.SMITH: Women’s colleges and coed colleges: Is there a differencefor women “Journal of Higher Education”, 1990, pp.61, 181-197; M.A.PAYNE, E.H.NEWTON: Teachers’ and students’ perceptions of the major advantages and disadvantages of coeducational secondary schooling. “Australian Journal of Education”, 34, 1990, 67-86; R.HAWLEY: A case for boys’ schools. A D.K.HOLLINGER, R.ADAMSON (Eds ): Single-sex schooling: Proponents speak, 11-44. Washington, DC: U.S. Departament of Education; H.BERMAN, K.MCKENNA, C.ARNOLD, et al: Sexual harassment: everyday violence in the lives of girls and women. “Advances in Nursing Science”, 22:4, 2000, pp.32-46.
8. El absurdo es evidente, pues el igualitarismo exigiría –por ejemplo- que en las aulas mixtas hubiera idéntico número de chicos que de chicas; i esto a veces no se da en las aulas y en una proporcion considerable.
9. Diccionario RAE: discriminar. (Del lat. discrimināre). 1. tr. Seleccionar excluyendo. 2. tr. Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.
10. Convención de la UNESCO relativa a la lucha contra las discriminaciones en materia de educación del 14 de diciembre de 1960, aceptada por España el 20 de agosto de 1969. El artículo 2 –que se refiere al tema que nos ocupa- fue ratificado en 1999 por el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU.
11. Ley Orgánica reguladora del Derecho a la Educación, de 1985.
12. Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya (DOGC núm. 4105 – 02/04/2004) Departament d’Educació. DECRET 252/2004, d’1 d’abril, pel qual s’estableix el procediment d’admissió de l’alumnat als centres docents en els ensenyaments sufragats amb fons públics.
13. A pesar de todo, esto es lo que parece (por diversos motivos) que se pretende al añadir la “raó de sexe” a la lista de discriminaciones del decret.
14. Sentencia de la Audiencia Nacional el 20 de diciembre de 1999: “La Ley Orgánica 8/1985, de 3 de julio, reguladora del Derecho a la Educación, desarrolló el artículo 27, 1 de la Constitución Española que reconoce, a la vez, la libertad de enseñanza y el derecho a la educación. (…) En su preámbulo, establece una interpretación amplia de la libertad de enseñanza como concepto complejo que abarca todo el conjunto de libertades y derechos de la educación e incluye la libertad de los padres de elegir centro docente (…) Pues bien, dentro de este contexto, el hecho de que en un centro docente se impartan enseñanzas sólo a niños o sólo a niñas, no puede considerarse que suponga una discriminación por razón de sexo desde el momento en que los padres o tutores pueden elegir, dentro de un entorno gratuito de enseñanza, entre los diversos centros existentes en un determinado territorio (…)”. En la Sentencia núm. 533 del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, Sala de lo Contencioso Administrativo, sección 2ª, del diez de noviembre de dos mil cuatro se dice: “…ha de admitirse que pueda asumir como forma propia de su proyecto educativo el de ofrecer educación diferenciada para los alumnos de sexo femenino y para los de sexo masculino”. Ver también la Sentencia del tribunal Constitucional del 13 de marzo de 1981, y la Sentencia del Tribunal Constitucional del 27 de junio de 1985.
15. Ley Orgánica reguladora del Derecho a la Educación (LODE) y disposiciones complementarias (BOE de 4 de julio de 1985)
16. Sentencia del Tribunal Constitucional 5/81, II.7.
17. Sentencia del Tribunal Constitucional 77/85, II,20.
18. Sentencia del Tribunal Constitucional 77/85, II.20-24.
19. Constitución Española, artículo 27, n. 4: 4. La enseñanza básica es obligatoria y gratuita.
20. Salvador CARDÚS, hablando de la educación diferenciada se plantea, en determinadas situaciones, que “la autonomía de los centros debería permitir justificar esta u otras medidas y dar respuestas” (“All-i-oli” núm.153, junio 2001)
21. Dominique Schnapper es miembro del Conseil Constitutionnel et Directrice de Recherche à l’École des Hautes Études en Sciences Sociales (L’Express du 28/08/2003). Declaraciones en la misma línea hizo Michel Fize, sociólogo y investigador del CNRS, que participó en investigaciones sobre la juventud en Francia encargadas por Edouard Balladur el 1994; también fué consejero del Ministère Français de la Jeunesse et des Sports de 1997 à 1998; publicó sus descubrimientos en: Les pièges de la mixité scolaire, Presses de la Renaissance, Paris, 2003.
22. Monsieur Xavier Darcos, ministre délégué à l’enseignement scolaire lors de la Conférence de l’Egalité au ministère des affaires sociales, du travail et de la solidarité à l’occasion des manifestations pour la célébration du 8 mars 2003 (jeudi 6 mars 2003).
23. Incluso la prestigiosa revista “Spiegel”, en mayo de 2004 dedicaba 10 páginas a explicar esta tendencia, sugiriendo la educación diferenciada en las escuelas, al menos por temporadas o por materias.
24. “Attenzione: l’idea non è affatto di impartire un’educazione diversa nei contenuti a seconda del sesso, alle ragaze ago e padella e ai ragazzi martello e chiave inglese” “Non si trata dei separare per dividere, ma di rispondere meglio all’evoluzione cognitiva dei bambini” (La Repubblica, 28-3-2004). También en Mente e cervello (settembre-octobre 2004) i Avvenire (14-7-2004)
25. “I was saddened to learn, for example, that in Spain today there is a raging debate about the legal status of such schools. I find it funny that at this stage of the game, so to speak, its legal status is still being questioned.” (INQ7.net, Nov 6, 2004)
26. CARDÚS, Salvador: El desconcert de l’educació. Ediciones la Campana. Pág.54.
27. Informe de la Comisión mundial sobre la Cultura y el Desarrollo, Nuestra Diversidad Creadora, 1996, París, UNESCO.
28. “En la actual ordenación educativa no se hacen distinciones entre lo que se considera un saber apropiado para los niños y para las niñas, o entre las actividades que debe realizar cada grupo sexual. Se ha alcanzado así la igualdad formal. Sin embargo, la mayoría de estudios sobre la situación de las mujeres en los diversos países europeos muestra que esta igualdad formal no va acompañada de una igualdad real, es decir, que en la práctica de las relaciones sociales siguen manteniéndose muchas formas de discriminación (…) la escuela mixta actual ha diluido la identidad de las niñas bajo una cultura esencialmente masculina”. (Marina SUBIRATS: Revista Iberoamericana de Educación, Núm. 6, “Género y Educación”)
29. “La igualdad social entre sexos, ¡desde luego!, pero… ¿es la escuela mixta la vía que conduce a esa igualdad? Yo discuto ese argumento. Planteo que, por el contrario, favorecer la igualdad exige en muchos momentos evitar la mixité y abogar por las aulas separadas” i “Por culpa de la escuela mixta hay muchos alumnos que hoy sufren, y no favorece la igualdad entre los sexos: a veces favorece la desigualdad” (Michel FIZE, a “La Vanguardia”, 15 de septiembre de 2004)
30. Para ilustrarlo podemos citar datos de la Selectividad de 2004 en Catalunya: aprueban el 86,26% de chicos y el 87,65% de chicas, pero… los chicos presentados a la selectividad sólo son 10.016, mientras que se han presentado 14.574 chicas; y de los 5.635 alumnos aprobados en la vía Científico Técnica, 4.145 son chicos y sólo 1.490 son chicas, mientras en las otras vías la desproporción es en sentido inverso. Como bien sabemos, estas cifras “marcan” los posteriores estudios y dedicación profesional de hombres y mujeres.
31. CARDÚS, Salvador: El desconcert de l’educació. Edicions la Campana. Pàg.56.
32. Ministerio de Educación y Ciencia. Las cifras de la educación en España. Estadística e indicadores. 2004.
33. Hablando del fracaso escolar: “Más caro es recuperar sociópatas. El fracaso escolar es un camino hacia la marginación”: Alvaro Marchesi, La Vanguardia 20.12.2004, contraportada.
34. Marie Duru-Bellat, Profesora à l’Université de Dijon (Sociologie-Sciences de l’Education): “De nombreux travaux illustrent cette émergence et ce renforcement des stéréotypes de sexe dans les groupes mixtes”. La mixité, un aspect du “curriculum caché” des élèves, articulo publicado en la revista Enfance et Psy, (1998, n°3, 73-78).
35. Fabio Lorenzi-Cioldi: Professeur titulaire à l’Université de Genève: “C’est dans la comparaison à l’autre groupe que les filles élaborent une image de soi qui adhère fortement à un stéréotype féminin” a Individus dominants et groupes dominés; images masculines et féminines, Presses Universitaires Grenoble.
36. N.Mosconi, professeur, Université Paris X-Nanterre, spécialité Sciences de l’éducation, Centre de recherches Education et Formation; Il faut sauver les garçons , a “Le monde de l’Education”, gener de 2003.
37. Lawrie L., Brown R.: Sex Stereotypes, School and Subject Preferences and Career Aspirations as a Function of Single/Mixed-Sex Schooling and Presence/Absence of an Opposite Sibling, “British Journal of Educational Psychology”, 62, pp.132-138.
38. Michel Fize, sociologo y investigador del CNRS francés, en los años 90 colabora con Edouard Balladour; fué consejero del Ministerio francés de Juventud y Deportes el 1997 i el 1998; especialista en temas de familia y jóvenes, ha publicado diversos libros al respecto: Les pièges de la mixité scolaire, Presses de la Renaissance, 2003.
39. V.E.LEE i A.S.BRYK: Effects of single-sex secondary schools on student achievement and attitudes. “Journal of Educational Psychology” (1986). Lee i Bryk descubrieron que las mujeres educadas en colegios de educación diferenciada tenían, de adultas, una actitud menos tópica en relación a los papeles de ambos sexos, y un autoconcepto más elevado.
40. «Ne faisons pas de la mixité un absolu. Historiquement, la cohabitation scolaire des filles et des garçons n’est pas du tout un principe républicain. Le principal argument de ses partisans consiste à dire que l’école doit mélanger filles et garçons, parce que la société elle-même est composée de femmes et d’hommes. Mais, dans la conception de la République, l’espace public ne représente pas la société civile, inégale par essence. Au contraire, il se bâtit en opposition à elle. L’école doit donc être un lieu protégé, et transcender la société par son aspect impersonnel et formel. En cela, la mixité marque donc plutôt un affaiblissement de l’idée républicaine. Dans les années 1960, elle avait pour objectif idéologique de lutter contre les inégalités entre les sexes, tout comme le collège unique, instauré à la même époque, avait pour objectif de lutter contre les inégalités sociales. Aujourd’hui, on se rend compte qu’il ne suffit pas de mélanger garçons et filles pour résoudre les problèmes relationnels entre les deux sexes! La poussée de la démocratie participative rend inconcevable tout retour en arrière, mais l’hypothèse des classes séparées optionnelles au collège ne me choque pas. Toute distinction n’est pas, en tant que telle, discriminatoire! Les chefs d’établissement devraient pouvoir séparer de temps à autre les filles et les garçons s’ils jugent cette mesure bénéfique”. (L’Express du 28/08/2003)
41. Artículo 27.4 de la Constitución: “La enseñanza básica es obligatoria y gratuita”.
42. Sentencia 77/1985 del Tribunal Constitucional i Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, de 10 de noviembre de 2004.
43. Donna EDER: The cycle of popularity: Interpersonal relations among female adolescents. “Sociology of Education”, 1985.
44. M. A. PAYNE, E. H. NEWTON : Teachers’ and students’ perceptions of the major advantages and disadvantages of coeducational secondary schooling . “Australian Journal of Education”, 34, 1990, 67–86. R. HAWLEY: A case for boys’ schools . En D. K. HOLLINGER, R. ADAMSON (Eds.): Single–sex schooling: Proponents speak , 11–44. Washington, DC: U. S. Departament of Education.
45. “¿Qué es lo que queremos formar como valores fundamentales de ciudadanía? En primer lugar, hay que formar la capacidad de autonomía.” Fernando SAVATER, a “La educación es el momento adecuado de la ética…”, Universidad Simón Bolívar (Caracas, Venezuela), en el Acto de conferimiento del Doctorado Honoris Causa, Jueves 29 de octubre de 1998 (En Ética y ciudadanía, Caracas: Monte Ávila, 1999).
46. Recomendación General Número 25 del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer; Organización de las Naciones Unidas (ONU) (30 de enero de 2004): “para lograr la igualdad sustantiva entre el hombre y la mujer, se requiere que la mujer tenga las mismas oportunidades desde un primer momento y que disponga de un entorno que le permita conseguir la igualdad de resultados. No basta con garantizar a la mujer un trato idéntico al del hombre, ya que deben tomarse en cuenta sus diferencias biológicas y las diferencias que la sociedad y la cultura han creado. Por ello, justamente en determinadas circunstancias será necesario que no haya un trato idéntico entre hombres y mujeres para equilibrar esas diferencias. El logro del objetivo de la igualdad sustantiva entre la mujer y el hombre descansará en la representación suficiente de la mujer en los espacios políticos, en una justa redistribución de los recursos y en que la mujer viva libre de actos de violencia”.

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