“QUIERO QUE MIS HIJOS SIENTAN QUE SUS PADRES ESTÁN AHÍ”

Raúl González
Raúl, considera clave coordinarse con el colegio para trasmitir unos principios comunes a los niños.

Así lo explicó en la entrevista concedida sobre temas de familia al periódico mensual Padres.

Apadrina un proyecto de educación en valores como es De la cancha a la vida, pero, en el día a día ¿qué principios trasmite a sus hijos?

Están, por ejemplo, el sacrificio, el espíritu de lucha, la disciplina, el juego limpio, el respetar al otro… Creo que todos esos valores que tanto se ven a nivel deportivo se pueden y se deben transmitir a la vida familiar y a la vida social.

¿Qué representa para usted ser padre y a la vez ser un ídolo?

La verdad es que me siento privilegiado por hacer deporte. por estar en una institución tan grande como el Real Madrid y también por tener la posibilidad de ayudar a otras personas y más en concreto a los niños, que creo que se fijan en cada palabra que dices o cada gesto que haces. Siento que hoy los deportistas en general, y los futbolistas en particular, estamos enfocados por cámaras continuamente y en ese sentido, sin querer, nos convertimos en su ejemplo.

Muchos niños, de hecho, admiten que sueñan con ser como usted. ¿Supone eso una gran responsabilidad?

Claro que sí. Siento que los más pequeños se miran en mí y en compañeros, por lo que tenemos que ser muy conscientes de cómo actuamos en cada momento para, de algún modo poder ser un buen ejemplo para ellos. En mi caso sobre todo, que soy padre de cuatro hijos. Es muy importante, pero muy bonito a la vez, también trasmitir unos valores a tus hijos y al resto de los niños. En mi opinión, además, es muy bonito ver crecer a tus hijos, verles formarse como personas y saber que luego, cuando crezcan, si están formados sabrán enfrentarse y resolver mejor los obstáculos, los problemas que les vayan surgiendo a lo largo de la vida. Estoy seguro de que, si han sido educados en unos valores, éstos serán un baluarte para ellos.

¿Cómo ve la educación que reciben sus hijos?

Creo mucho en la educación familiar, aunque el colegio es fundamental. Considero que debe ser en el entorno familiar donde se inicie la transmisión en valores, dialogando y comunicándose con ellos aunque haya que decirles lo mismo una v otra vez cuando los niños son pequeños. No obstante, hay que coordinarse con el colegio.

¿En qué sentido?

En nuestro caso, por ejemplo, lo que intentamos en las charlas que tenemos con los profesores y con el colegio es tratar de seguir la misma formación en valores en casa, para que sea complementaria con la de los profesores. Es decir, que no sigan una formación cinco o seis horas con unos principios y luego en casa se les eduque con otros valores distintos. En este sentido, creo que es importante que los padres se coordinen con el colegio porque lo contrario es lo que puede confundir a los más pequeños.

¿Tanto su esposa Mamen como usted comparten la misma idea de la educación?

Sí. Para mi mujer y para mí la educación es importante en todos los ámbitos y en todos los momentos. Como padres creemos que somos los primeros en dar ejemplo para que ellos lo vean. Por eso es imprescindible que casa y colegio actúen en concordancia. Y, sobre todo, intentar con mucho diálogo y comunicación tratar de que los hijos entiendan las cosas, aunque cuando son pequeños se sabe que es muy complicado y a lo mejor no siempre lo consigues.

¿Qué le ha aportado su faceta de padre como persona y como jugador de fútbol profesional?

Es una experiencia fenomenal. Ha sido magnifico y mi ilusión de siempre, además de jugar al fútbol, era formar una familia numerosa, con muchos hijos y por suerte lo he podido conseguir. Estoy feliz de tener una familia hermosa, grande muy bonita, y de intentar compartir todo el tiempo posible con ellos y de darles lo mejor que tengo para que sean buenas personas.

¿Le gustaría que siguieran sus pasos?

Me gustaría que estudiaran. Eso es lo más importante ahora que son pequeños, aunque sí es verdad y no puedo negar que también me gustaría que siempre estuvieran vinculados al deporte.

Creo que el deporte ayuda a ser una buena persona. Además, teniendo un padre deportista y una madre también aficionada a ello, pues qué mejor.

¿Practican algún deporte?

Desde muy pequeños practican fútbol, pero no sólo. También baloncesto o natación porque los deportes son complementarios y es bueno que conozcan varios.

¿Y juega con ellos o, como dice el refrán, En casa del herrero, cuchillo de palo?

Sí, sí (risas). Juego mucho con ellos. Prácticamente todas las tardes. Siempre que puedo y que no tengo que viajar. Mi prioridad son mis hijos y mi mujer.

¿A qué otras actividades dedica su tiempo con ellos?

Uf. Hago de todo. Bañarles, ayudarles a hacer los deberes, si van a hacer deporte acompañarles y estar con ellos… Quiero que mis hijos sientan que sus padres están ahí, tanto su padre como su madre. Creo que es muy, importante darles todo el afecto y el cariño para que se sientan protegidos ahora que son pequeños y es la mejor época cuando eres padre de tener a los niños así. Supongo que llegarán otras épocas en las que se harán mayores y en las que querrán estar más libres por tanto. Pero está claro que si de pequeños han recibido amor, cariño, ese afecto paternal y maternal que les hemos trasmitido… Eso durará toda la vida.

¿Cómo vivió su propia formación?

Pues muy normal hasta que debuté con 17 años, cuando estaba haciendo COU. Luego suspendí Selectividad, pero la verdad es que ya tenía muy claro desde los 10 años que me gustaba el fútbol y que me quería dedicar a ello. Y para jugar al fútbol sabía que tenía que estudiar. Tengo buenos recuerdos de aquella etapa y me acuerdo también de muchos campeonatos con otros colegios.

¿Considera que fue un buen estudiante?

La verdad es que era de los que dejaba todo para el último día, pero al final tengo que decir que sacaba los estudios adelante y eso tenía también su mérito, ¿no? Muchos compañeros, sin embargo, ya se lo sabían todo cuando yo aún no había empezado. En ese sentido no creo que sea un buen ejemplo.

¿Qué supone para usted apadrinar un programa de educación en valores?

Ser el padrino del proyecto De la cancha a la vida supone un reto personal y un orgullo de verdad. Me siento muy identificado con este programa, porque siendo padre y con cuatro niños, todo lo que sea integración, tolerancia, poder ayudar a los niños que se sienten marginados… es muy, muy importante. El curso que ahora acaba de terminar, que ha sido el primer año que el programa ha estado en marcha, ha sido un éxito y por eso soy optimista y creo que continuará, porque la sonrisa del niño es lo mejor del mundo.

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