“COMO TODAS LAS IDEOLOGIAS, LA DE GÉNERO TRAERÁ MUCHO SUFRIMIENTO”

Benigno Blanco
-Hay quien piensa que se está exagerando, en referencia «la asignatura de Educación para la Ciudadanía (EpC).

-Es una asignatura que supone en estos momentos el riesgo mas serio que existe en España, a medio y largo plazo, para que las familias podamos ejercer una función absolutamente fundamental en ellas, como es la de educar a sus hijos. Tal como se ha concebido en España EpC, tiene un hondísimo calado antropológico y moral y subyace a su planteamiento una concepción de la persona y de la ética basada absolutamente en el relativismo moral.

-¿Qué es la peligroso de esta asignatura?

– Que pretende definir un modelo de persona, lo cual es una concepción moral. Allí entramos en un terreno que pertenece a los padres, según el artículo 27.3 de la Constitución. Ese modelo moral no está basado en el principio de poder distinguir el bien del mal, para enamorarse del bien y rechazar el mal, sino que es ajena completamente a este concepto de distinción entre el bien y el mal. Yo creo que un niño educado con esos criterios ya no es un niño que sea malo o que tenga un mal criterio, sino que es un niño incapaz para tener una moral, porque si ya distinguiendo entre el bien y el mal cuesta `ser bueno’, sin creer que se puede distinguir entre e1 bien y e1 mal no se puede ser bueno.

– En el contenido de la asignatura tiene mucho pero un fenómeno que es muy desconocido, la Ideología de Género (IdG). ¿Qué es la IdG?

-La ideología de género es una visión de la sexualidad de la persona -y en consecuencia del matrimonio y de la familia- que surge a finales de los 60 en el seno del feminismo radical norteamericano, que se basa en el principio de que la verdadera liberación de la mujer vendrá cuando desaparezca la distinción entre hombre y mujer. Para los ideólogos de género, en materia de sexualidad no existe nada natural, ni siquiera la distinción entre lo femenino y lo masculino. Esa distinción consideran que es una construcción cultural hecha por los varones para esclavizar a la mujer a la función reproductiva. Por tanto, para liberar a 1a mujer hay que lograr afirmar en la vida social, en la educación, en el Derecho, el principio de que cada uno se construye autónomamente su personalidad sexual, lo que los ideólogos de género llaman «orientación afectivo-sexual», expresión que aparece en EpC varias veces.

Como no hay nada natural en materia de sexualidad, cada uno se construye libremente su orientación afectivo-sexual, y como ésta es una construcción autónoma y libre, todas las orientaciones afectivo son igual de valiosas: heterosexualidad, bisexualidad, homosexualidad, lesbianismo, transexualidad son igual de valiosas, y cualquiera que afirme que una e más valiosa que otra o que una es negativa, se convierte en u «peligroso homófono». “Homofobía” es el término de secta inventado por la ideología de género para limitamos la libertad de expresión a todos los que no pensamos como ellos. Entonces, como no hay nada natural en materia de sexualidad y cada uno se construye libre y autónomamente su sexualidad, quiere decir que ya no hay hombres y mujeres. Ése es el planteamiento que se deriva de la ley que equipara a las parejas homosexuales con el matrimonio. ¿Por qué no puede haber para los ideólogos de género una institución específica para e1 hombre y 1a mujer? Pues porque no existen el hombre y la mujer.

Además, no les basta con reconocer que cada uno se construya autónomamente su orientación afectivo-sexual, sino que es necesario el reconocimiento por parte de los demás. Eso es lo que una de las ideólogas de género más de moda en EEUU, Judy Butler, llama “hacer habitable la propia vida”: yo decido libremente cuál es mi personalidad sexual y para que eso sea pleno, necesito que e1 resto de la sociedad me reconozca como yo me veo, al margen de cuál sea, genética o morfológicamente, mi sexo.

– Después de las leyes implantadas en España con un fuerte calado de la IdG, ¿hay alguna más que persiga la implantación de tal ideología?

– La agenda política de la IdG exige que la IdG sea la manera de ver la sexualidad y la persona. Y eso es EpC. El intento de que la formación moral básica que se dé en la sociedad occidental libre se base en los planteamientos morales, o inmorales, de la ideología de género.

El paso siguiente que se dará será la tipificación como delito de la citada `homofobia’. Forma parte de la agenda mundial de la IdG.

– ¿Quién está detrás de esa `agenda mundial’?

-Como toda ideología, y en el s. XX hemos conocido unas cuantas, tiene una fuerza expansiva más allá de cualquier centro de control. Evidentemente, en esos momentos y tras la IdG está el lobby gay, una parte del feminismo más radical de todo el mundo y la Federación Internacional de Planificación Familiar, para quien promover las categorías antropológicas y morales de la IdG implica un rechazo a la maternidad, al matrimonio y a la vida.

Hay una frase de una responsable de las políticas de población en la ONU que lo dice de forma muy expresa: «Para ser efectivos a largo plazo, los programas de planificación familiar deben buscar no sólo reducir la fertilidad dentro de los roles de género existentes, sino más bien cambiar los roles de género, a fin de reducir la fertilidad».

-La implantación de la IdG, qué consecuencias tendría?

– Utilizando la propia definición de los ideólogos de género, la deconstrucción del lenguaje del Derecho, de la moral y de la educación. Se trata de recrear toda una forma de hablar que asuma, frente a la tradición de la historia de la Humanidad basada en que formamos parte de la Humanidad hombres y mujeres, 1a no distinción entre hombres y mujeres. Si llegase a triunfar, estaríamos en una sociedad donde las categorías en las que se ha desarrollado la vida hasta ahora habrían sido transformadas, dando lugar a una Humanidad distinta. Obviamente, no es viable, no saldrá adelante porque simplemente no es natural. Con fobia a 1a maternidad y a la vida, la Humanidad no es viable. Por tanto, la IdG no triunfará. Hará todo el daño que haga, como lo han hecho el marxismo o el nazismo, pero al final se volverá a imponer el sentido común. El problema es e1 daño en vidas personales y en formación de conciencias que se deja por el camino. Ése es el gran peligro de las ideologías, un sistema cerrado, que pretende dar una explicación total del hombre y de la sociedad, y que dentro de sus planteamientos es muy coherente con su comportamiento. Es decir, si admites las premisas del nazismo, el Holocausto es coherente, pero si no las admites, es la mayor burrada del mundo. Y si admites las premisas del marxismo, es coherente cargarte a 50 millones de soviéticos, pero visto desde fuera es una bestialidad. Pues con la IdG pasa lo mismo: partiendo de sus premisas, lo que hacen es coherente con lo que dicen, pero desde fuera de ellas vemos que estamos ante un antihumanismo pesimista a más no poder, ante una verdadera fobia ante aquellas cosas más bellas que hay en el ser humano, como son 1a dimensión sexual, 1a maternidad, el compromiso matrimonial…

Pero estoy absolutamente convencido de que no triunfará. Yo creo que la Humanidad tiene una capacidad de resistencia a los planteamientos antihumanos bastante fuerte. Bien es verdad que durante cierto tiempo se convence a unos cuantos, pero al final, la fuerza de lo natural, de la constitución psicofísica del ser humano -y la complementariedad de sexos forma parte de esa constitución- acaba imponiéndose. El ser humano puede empeñarse en cosas absurdas durante una temporada, pero no siempre.

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