«EL SEXO SE HA CONVERTIDO EN UNA RELIGIÓN»

Enrique Rojas
-¿La sexualidad tiene tres caras?
-La conferencia tiene un título atrevido, pero me refiero a las tres vertientes más importantés de la sexualidad: la física, psicológica y cultural.

-Los dos primeros elementos son claros, pero ¿a qué se refiere con la parte cultural de la sexualidad?
-En este momento, nos encontramos en la cultura del cuerpo. De hecho, han aparecido tres nuevas enfermedades en relación con esta situación como son la anorexia, las obsesiones estéticas que llevan a la cirugía estética y la adicción al sexo. Vivimos en una cultura que necesita aprender mucho de lo que es el auténtico amor.

-Decía usted en una entrevista que el hombre sufre cierto «analfabetismo sentimental». ¿Ocurre lo mismo con el sexo?
-El sexo necesita una educación. Tenemos que entender que en la sexualidad sana los sentimientos van por delante. No es un cuerpo a cuerpo, es una relación de persona a persona. Toda la sexualidad arranca del mundo de los sentimientos. Por ello, la educación sexual es, en realidad, el aprendizaje de la afectividad.

-En la sociedad actual, el sexo se entiende de muchas maneras.
-Sí, pero hoy tenemos una sexualidad muy superficial, epidérmica, light. Se ha producido una liberación de la sexualidad sin base, desconectada del amor. El sexo se ha convertido en una religión que se consume de una forma trivial, banalizada.

-¿Cómo se ha llegado a esta situación?
-Por la permisividad, el hedonismo, el consumismo o la pornografía. Por no haber sabido distinguir entre la libertad y la pérdida del gobierno de las cosas.

-¿Cree que este modelo de sexualidad influye en el elevado índice de divorcios?
-Son fenómenos distintos. La epidemia de separaciones se debe a que vivimos en una sociedad que sabe muy poco de amor. Hay muy poca gente que tiene formación sobre el mundo afectivo. El tema es dramático. Tenemos una sociedad técnicamente muy completa y humanamente muy perdida.

-Dice que sabemos muy poco de amor.
-Sí, de amor auténtico. No hay amor sin renuncia. La renuncia en una sociedad tan hedonista no se entiende. Cualquier amor requiere sacrificio, donación, entrega… Y son palabras que a muchos les suenan huecas.

-Volvamos al sexo. ¿Le dedican las parejas el tiempo suficiente?
-Depende de muchos factores como la edad, el nivel profesional… Lo importante es que haya una buena armonía entré amor, trabajo, cultura, sexualidad… La vida es un arte, el arte de compaginar esos distintos elementos.

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