«EL NIÑO DEBE IR A LA CAMA A SU HORA Y A DORMIR, NO A JUGAR»

Jorge Iriarte
Tres de cada diez niños sufren trastornos del sueño. Jorge Iriarte, de la Clínica Universitaria de Pamplona, explicó en el Centro de Educación Infantil Umedi de Bilbao que hay hasta 84 causas diferentes de insomnio.

-¿Los niños sufren de insomnio?
-¡Por supuesto!

-¿A qué edad surgen los problemas?
-Desde que tienen un año, o antes incluso, hasta los 15 ó 16. Ahora bien, hay que diferenciar lo que los padres quieren que haga el niño. Él tiene un marcapasos distinto del sueño de los adultos. Que un niño de 14 meses duerma mal o no duerma, no es preocupante.

-¿Por qué?
-Lo es cuando, con 6 ó 7 siete años, se levanta cansado, se duerme en cualquier sitio, grita mucho, se irrita y pega con los demás niños. Pero si no va más allá, simplemente su “reloj” no ha madurado, y el que no descansa es el papá o la mamá, porque el niño está fresco.

-Pero, ¿por qué duermen mal?
-Por dos motivos. Hay problemas propios del sueño y otros generados por tres factores: psíquicos, orgánicos y ambientales. Solemos decir en broma que para dormir bien hacen falta tres cosas.

-A saber.
-La conciencia tranquila, que es lo psíquico; el estómago ligero, que es lo físico; y los pies calientes, o sea, la temperatura. También están los insomnios idiopáticos, que no se saben la causa. Es cuando oímos decir: “Ya su padre era así, el abuelo era así…” ¡Y el chaval va a ser así toda la vida!

-¡Qué mala suerte!
-¡Peor! Le costará dormir, se despertará muchas veces por la noche…

-¿Es genética la falta de sueño?
-Es un tipo de insomnio muy raro, pero ocurre. Y están la ansiedad, los traumas… Lo mismo que uno no puede dormir si le deja la novia o le despiden del trabajo, el niño puede sufrir también estrés.

-¿Tan pequeños?
-¡Ven muchas películas! Y están los videojuegos… A la cama hay que ir a dormir, y no con las play station, los móviles… No puedes estar pendiente de que te llamen o recibir un mensaje a la una de la mañana.

-¡Son los nuevos tiempos!
-¡Y así se forma el insomnio conductual! El niño adquiere una conducta que le trastoca su forma de dormir y le provoca, al final, un insomnio crónico.

-¿Hábitos incorrectos adquiridos desde la más tierna infancia?
-Exacto. Es lo que llamamos la mala higiene del sueño.

-¿Como dejarles dormir frente a la televisión?
-Hay que ir a la cama a la hora adecuada y educar el reloj que todos tenemos. Cuando hay un poco de cansancio, se va a la cama a dormir. ¡Nada de ir a jugar!

-A veces caen rendidos en el sofá.
-El problema es cuando el niño se despierta en el sofá y pregunta descolocado: “¿Dónde estoy? ¿Qué ha pasado?” ¡Creemos buenos hábitos! Tampoco deben dormir en la habitación de los padres…

-¿Ni meterse con ellos a su cama?
-¡Nooo! Crearemos un hábito del que será dificilísimo despegarle.

-Pero los niños agotan la paciencia.
-¡Claro que agotan físicamente! Alteran el sueño de los demás y llega a ser una enfermedad para los padres, que acaban agotados.

-¿Una forma de que duerman de un tirón es mantenerles despiertos hasta que se caigan de sueño?
-A la cama tienen que ir con un poco de sueño. Si se echan una siesta muy larga y duermen mucho, a la noche… ¡querrán guerra!

-Entonces, ¡les contamos cuentos!
-Depende. Se puede contar algo. Pero que sea breve y decirles: “Y ahora se ha acabado. ¡A dormir!”

-Ellos siempre quieren más.
-Educar también es inhibir. No hay que perder la iniciativa. Si la toma el niño, ya la hemos…

-¿Fastidiado?
-¡Perdido! El niño es un tirano. Es importante marcar quién manda. Y deben mandar los padres. Como gane dos veces seguidas el pequeño, ¡olvídate ya!

-Echarles a dormir solos en su cama y a la misma hora es una aventura.
-¡Claro que es difícil! Por eso es importante al principio dedicarles mucho tiempo.

-Pero cogen unos berrinches…
-¡Tremendos! Pero, a veces, no hay que hacerles caso. Es su arma.

-¿Los problemas se producen antes, después o durante el sueño?
-Hay dificultades para conciliar el sueño y mantenerlo y hay despertares precoces. ¡Hay más de 84 enfermedades distintas!

-¡Cuántas cosas les quitan el sueño!
-La vida de hoy es muy estresante para el niño. La televisión, los videojuegos… ¡Todo es acción, luz, ruido, movimiento, música…!

-Un problema grave.
-El sonambulismo o que hable mientras duerme es pasajero. Sólo hace falta paciencia. Hay que actuar si estos trastornos dificultan su madurez y sociabilidad. Es importante que los padres aprendan a controlar las irregularidades del sueño en sus hijos.

-¿Pegados a su almohada?
-No, no. Estas cosas se escuchan a través de la pared.

-¿Cuándo se deben preocupar?
-Si durante el sueño producen ruidos muy extraños, rompen los dientes por el bruxismo, respiran con dificultad… Entonces, ¡hay que hablar con el pediatra! E Incluso tendrán que tomar fármacos. No es lo aconsejable, pero en ocasiones, no hay más remedio.

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